viernes, octubre 26, 2007

A votar, mi amor

a tres dias de las elecciones, los musicos reflexionan sobre politica

A votar, mi amor

En un intento de análisis en profundidad, unos veinte músicos se entregaron al juego que propuso este suplemento: ¿qué sistema político propondrían?, ¿cuáles serían sus primeras medidas? Responden representantes de la rama anarquista, la corriente socialista, el rock nacional y popular, los moderados y los “Jotapé”.

Por Cristian Vitale

“Todo hombre es un animal político”, dijo Aristóteles hace como 2400 años; y de esa lógica, amigos, no se sale jamás. El planeta rock, a menos que escape de la raza humana, forma parte del axioma. Quiera o no. Un somero téster semántico de letras de rock –al menos en esta parte del planeta– da como resultado su presencia como tópico. Desde aquel Emilio del Guercio, cuya fina pluma insta a tomar el fusil para que vuelva el General (El camino difícil, Almendra, 1970) hasta las preocupaciones sociales, vindicativas, que atraviesan toda la trayectoria de León Gieco, la política está. Merodea. Pincha. Y asume diferentes formas: casi siempre como algo despreciable. Visceralmente en los antípodas del género.

Los Violadores fueron más que explícitos en su declaración de principios: “No somos política, no somos religión / no somos status, somos rock and roll” (Nada de eso), tanto como Todos tus Muertos –”Políticos de mierda, ¿así que te gusta el poder?”–, o Attaque 77: “No necesitamos un mediador del Norte / Ni partidos políticos, que nos quieran sacar / de una miseria que la política nos dio / para volver a entrar en una miseria más” (Falsas esperanzas). La presencia de la palabra, manifiesta y con todo su peso, también asume un rol reflexivo cuando Fito Páez la enuncia en su descripción de Buenos Aires (“la política... qué falta de respeto, qué atropello a la razón”); como metáfora de una realidad asfixiante (“si esta cárcel sigue así, todo preso es político”, Redondos); o como una búsqueda existencial de ser, que no encaja en lo dado (“no me convence ningún tipo de política / ni el demócrata, ni el fascista / porque me tocó ser así / ni siquiera anarquista”, Revelde, La Renga).

Como fuere, y con todos los pruritos que implica asumirse un animal político, es inevitable hacerse cargo. Decirse apolítico es más o menos como declararse ateo; siempre hay un problema con esa a que niega tanto como incluye. El NO, entonces, abrió la puerta y preguntó a ciertos rockers qué sistema político propondrían si alguna vez tendrían la oportunidad. ¿Respuestas? De todos los colores. Directas y panfletarias, reflexivas y a conciencia, anarcoides y escépticas.

La vía socialista

La apropiación que el rock, en términos genéricos, hizo del socialismo es libre. Un tanto arbitraria. Difícilmente podría, en tanto expresión contracultural y libertaria, seguir los cánones rígidos, a veces dogmáticos, de los partidos de izquierda con intenciones de poder. Hay casos aislados que asumen una identidad definida, e incluso cuentan con apoyo partidario (Las Manos de Filippi y el Partido Obrero), pero una buena parte del resto es socialista por descarte. Como alguna vez dijo Spinetta, genialmente: “Me identifico como socialista, si es que se le puede tirar semejante cacho de carne al alma”. A este “bloque” adhiere míster Palo Pandolfo: “Por lo que propone como doctrina –igualdad de oportunidades, solidaridad proletaria, pacifismo, internacionalismo–, me inclino hacia un orden socialista de la Nación. Y para todos sus habitantes”. Contundente.

Fósforo, bajista de Pez, dubita menos aún: “Propongo el socialismo marxista”, y justifica: “Como primera medida, impulsaría un profundo cambio cultural en la sociedad, donde primen la solidaridad, el respeto y la verdadera igualdad entre personas. Sin este cambio es inútil cualquier cambio político: ya asistimos a la estafa ideológica de la URSS, donde el poder y los medios de producción sólo cambiaron de signo político”. ¿Medida clave? “Eliminar la injerencia de los dueños de los grupos económicos sobre la política nacional.” Hugo Blanco, de Séptima Ola, tiene un problema entre la idea y su bajada “humana”. “Me gustaría decir comunismo de no ser porque, en definitiva, es manejado por políticos, que son los que finalmente dilapidan las buenas ideas.” ¿Por dónde empezaría su comunismo? “Por educar más y mejor. Desde el mismísimo jardín preescolar hasta las carreras universitarias, pero básicamente en la parte en que se forman los caracteres de las personas, la niñez y la adolescencia.”

La Jotapé

Un barrio: Villa Lugano. Una identidad: Evita y Perón. Un sentimiento. Toti, el entrañable cantante de Jóvenes Pordioseros, apela a una frase conocida: “No sé nada de política, soy peronista”. Pero lo dice con sus palabras, asumiéndose como voz de los sin voz: “Yo no entiendo nada de política, pero soy de la generación democracia a morir. Por ser de un barrio humildón y que vive al día, nunca los pibes tuvimos tiempo de ponernos a estudiar mucho. Creo que pasa en todos los lugares como Lugano, que es peronista. Están Perón y Evita en la entrada, igual que en Villa Soldati, y la juventud debe ser peronista por inercia, ja. Así que no opino de política, no por prejuicio sino por ignorancia”.

Es un aspecto del movimiento. Un recorte. Está quien sí sabe, pero también empieza por el corazón. Litto Nebbia, peronista de toda la vida, es un caso. Y no reconoce otro sistema que el democrático: “Los problemas que aparecen son generalmente por no respetar el marco de la democracia”, dice. ¿Sus medidas? “A largo horizonte, el verdadero camino sería el de poner toda la preocupación en la educación.” Nebbia es uno de los pocos músicos que tuvo una actividad política concreta como director del Centro de Divulgación Musical, del gobierno de la Ciudad. Duró once meses. “Me fui, agotado y decepcionado de la cantidad de barreras y burocracia histórica con que me encontré. Entré pensando que podíamos sanamente modificar algo y salí huyendo, casi me enfermo –cuenta–. No creo en la política actual, pero entiendo que todo lo que hacemos es político al fin. Apoyo a este gobierno porque hay gente y actitudes más sanas dentro de él. Adhiero al peronismo que conozco desde niño por historias de mis viejos. Para mí, la única doctrina política que tuvo pensamientos de protección para el país. Después pasó lo que pasó, y hoy por hoy hay peronistas con la mayor cantidad de diversidades imaginables. Soy muy crítico y disidente con la mayoría, especialmente con los más ortodoxos. Antes que nada, me interesa la Argentina, los individuos, la gente, nosotros.”

Matías Crespo, de Sendero, también invoca al peronismo, aunque “con reservas”: el suyo es el militante de los ‘70, pero propone una social democracia al estilo nórdico. “Acá hace falta control para erradicar la corrupción. Yo reemplazaría políticos, funcionarios, sindicalistas y empresarios avaros por cualquier ser humano con sentido común.” Y Hernán Sforzini, de Holy Piby, plantea recuperar y modernizar los grandes hospitales públicos creados en la época de Evita: “En todos los aspectos se necesita alguien líder, que sepa trabajar en forma organizada y planeada, capacitado en su área y no alguien puesto por acomodo”.

Anarcos, ¿desesperanzados?

Otra apropiación, tal vez más real, es la que el rock hizo –sobre todo en su época “revolucionaria” y progre– de las ideas anarquistas, sobre todo en el campo cultural. Más allá de la vehemencia con que expresó el punk esta especie de trasvasamiento generacional, el ideario libertario pasa por toda su historia. Alguna vez lo dijo Pajarito Zaguri, fundador del rock argento: “Soy un johnleninista, anarquista y pacifista. Socialista, pero apartidario”. En el amplio plafón que sostiene el “ser anarquista” en tanto ser no atado a reglas, ni al poder, puede convivir de todo. Desde una posición romántica como la de Federico Bugallo, de Los Tipitos, que apela a una generalidad (“yo no sé nada de política, pero entiendo que si no nos tratamos como hermanos, no nos respetamos y no nos ilustramos, es muy difícil que funcione sistema alguno) y cita a Spinetta: “Ya sin salida de la cueva mental, sólo el amor nos podría curar”.

Hasta Adrián Herrera, de Blues Motel que, directamente, plantea un sistema político “sin políticos” (¿?). “La política es una mierda, los políticos lo único que quieren es llenar sus bolsillos. No le creo a ninguno. No creo que ninguno tenga interés en que este país no se siga yendo al tacho. La política es sinónimo de poder. El poder a lo único que lleva es a querer más poder. Y cuando estás atrás del poder, los límites desaparecen. Hay que inventar un orden nuevo, algo que no exista en ningún lado.” Checho, de 720 Grados, se recuesta sobre el horizontalismo, otra pata heredada de Malatesta. “Propongo un sistema de ‘comunidad autogestionada’, donde todo se decida a través de asambleas. Sé que es utópico, pero eliminaría la corrupción que existe hace miles de años. También las fronteras y las instituciones de poder.”

¿A Dónde se está mirando? En la experiencia de Barcelona en 1936. ¿Qué tul? También hay planteos feministas. Andrea Alvarez, la percusionista, le manotea al inconsciente colectivo –modificado, claro, por viejas luchas anarquistas– el valor de la mujer para dirigir la cosa pública. ¿A tono con la época? “Yo cambiaría las prioridades, y pondría más ‘femenino’ en lugares de toma de decisiones, priorizaría la educación y la salud, legalizaría el aborto y enfatizaría la educación sexual.” El anarquismo pappeano es más acotado. Luciano, hijo del guitar hero, se conforma con una mezcla saludable: trabajo y rock para todos. “Tres días laborables y cuatro libres”, sería la medida exacta más una fórmula inoxidable: “Sexo, fierros y rock and roll”. Una veta más humanista es la de Corvata. El bajista de Carajo apela al punto esencial del ser: “Si no hay una conciencia espiritual y humana, ningún cambio tiene sentido, dado que la política y lo social están ligados directamente al factor humano”.

Democráticos moderados

También podrían llamarse reformistas. Son los que proponen cambios, pero no bajo una identidad política predeterminada, tampoco desde fuera del sistema. César Andino, líder de Cabezones, no adhiere a ninguna ideología, y pide un sistema “que tenga como objetivo principal el desarrollo, control y distribución adecuada del capital, la salud, la educación y las manifestaciones artísticas”. Walter Meza, cuyas letras en Horcas son profundamente críticas de la política y los políticos, se sienta con clase en la mesa de negociaciones. Pero no abdica: “Propongo un proyecto en que se cumplan las promesas incumplidas en todos los gobiernos que pasaron. Puede sonar a utopía, pero estaría bueno que alguien haga cumplir el 1 por ciento de lo que se prometió”. No está mal la idea. Tampoco su sentido de la real-politik: “Sería muy cómodo decir ‘¡que se vayan todos!’. Yo trataría de depurar a los corruptos como primera medida, analizando a cada uno y haciéndolos trabajar para lo que fueron elegidos; estaría bueno que de una vez por todas perdamos el miedo a participar, a opinar que esté bien o mal sin olvidar a los que hundieron este país y a reconocer a los que hicieron bien las cosas”.

Sergio Chosturian, de Los Natas, le entra al todo por la parte. Va en escala y el nudo, para él, es la educación onda Teleescuela técnica: “Yo replantearía el programa de educación hacia un programa de enseñanza de oficios y práctica de artes y deportes, alimentación o reparación de cosas”. El ex A.N.I.M.A.L. (hoy D-Mente) Andrés Giménez, en tanto, pide respeto “por la palabra y la dignidad humana”. “Es hora de que primero demuestren para de una vez saber quiénes son los malos y menos malos, porque buenos creo que ya no existen.” Un signo de los tiempos.

Darío (Tandooris): “En un libro acerca de budismo leí que los hombres de nuestra época son como hojas de una planta que se riegan a sí mismas en lugar de arrojar el agua a las raíces, a pesar de que eso no los beneficia tanto. Está claro que si todos buscáramos favorecer anónimamente al ente al que todos pertenecemos, el beneficio que obtendríamos seguramente sería mayor que el que podemos percibir de las actitudes más impulsivas. Sin embargo, creo que los argentinos fallamos mucho ahí. Se piensa al segundo, sin proyectar mucho, y siempre desde los intereses individuales. Es decir, la primera y fundamental medida es educar a la gente en serio. Mientras que los argentinos sigamos viviendo con este sistema operativo, dudo que haya verdaderas posibilidades de cambio”.

Peter (Los Alamos): “Propongo un sistema que se interese por las necesidades y prioridades de la población antes que las necesidades y ambiciones de los funcionarios. Hay que legalizar el aborto: esto beneficiaría a las madres solteras y adolescentes, y en los casos de violación prácticamente dejaría esta decisión en manos de las personas damnificadas y no en manos de la Iglesia y del Estado, que nada tienen que decidir con lo que pasa en el cuerpo de una mujer. Legalizar las drogas, disminuyendo así el tráfico, la mafia y gran parte de la delincuencia y violencia. A la Iglesia la excluiría totalmente de cualquier decisión con respecto a la confección de leyes y programas de educación, el conocimiento que pueden aportar es obsoleto y fascista para esta época, en su lugar pondría a civiles capacitados en docencia, leyes y derechos humanos”.

Tomás Sussman (Las Pelotas): “Yo propondría como sistema político la democracia, algo que hasta ahora nunca tuvimos, ya que ésta fue tomada por la corporación política de los partidos y la cambiaron por una partidocracia. O sea, el gobierno de los partidos para el bien común de los partidos. Que el pueblo elige libremente sus gobernantes y que vivimos en democracia es la gran mentira nacional. El pueblo es chantajeado, sobornado, amenazado, engañado y todos los ados que se les ocurran para que elija siempre más de lo mismo y así, la corporación política de los partidos se perpetúa en el poder. No son más que corporaciones que representan los intereses de corporaciones más grandes y los suyos propios. Por eso, propondría en una primera etapa a la democracia como sistema novedoso para nuestro país... Si no funciona, volvamos a la partidocracia actual, que tanta gente defiende. En mi opinión, aunque es una utopía por ahora, en una sociedad con una conciencia más evolucionada que la del presente, el sistema ideal sería una anarquía donde cada uno sepa qué hacer y lo haga en función del resto de la sociedad y de uno mismo”.

Andrés Ciro (Los Piojos): “Habría que poner atención en la educación y la salud. Y educación sexual para la gente con menores posibilidades económicas, para frenar esta reproducción descontrolada. En ese sentido creo en el nacionalismo, en el cuidado de la gente. Buscaría a los pibes que se destacan en las escuelas, o tienen inquietudes, y los fomentaría. Hace poco estuve en la Casa Rosada y se lo dije a Alberto Fernández. Un amigo me invitó cuando se trató el tema de la Ley del Músico. Yo había ido al Cirque du Soleil, y era increíble lo cara que estaba la entrada –¡y eso que fui a una especie de popular!–, entonces le pregunté: ‘¿Por qué no hacen una función para los pibes que nunca pueden ir?’. Creo que después lo hicieron. Ver si hay alguna ley que organice un sistema para que los chicos destacados en algo tengan esos estímulos. Pasa que los tipos de los micros cobrarían mucho más, y esos pibes no irían, terminarían yendo los hijos del puntero político. Es muy complicado. También hay mucha falta de motivación, como un miedo a hacer las cosas bien. Siempre estamos viendo qué se hace afuera, como si acá no hubiese nada bueno, y menos si es popular. Siempre criticando al otro, viendo de dónde podemos sacar una tajada, estamos viviendo como un cambalache exponencial: si alguien se tira un pedo, todos salen a cortar la calle porque no les gustó el olor. No puede ser”.


SEIS EPISODIOS DE ROCK EN TIEMPO DE URNAS
Yo voto por otro
Por Javier Aguirre

1983: Raúl Alfonsín derrota a Italo Luder

El rock saluda la democracia con alegría y celebración (Virus, Soda Stereo), pero el espanto de la dictadura todavía es musa; Los Violadores editan Represión; Charly García, Los dinosaurios, y Los Twist, Pensé que se trataba de cieguitos.


1989: Carlos Menem derrota a Eduardo Angeloz

Entre los saqueos, los levantamientos militares y el derrumbe alfonsinista, el radicalismo organiza shows de rock durante la campaña electoral, en los que participan Charly García (que llama “Nemem” a Menem), Luis Alberto Spinetta, Ratones Paranoicos y Los Pericos. Menem gana por afano.


1995: Carlos Menem derrota a José Bordón

Las calles se llenan de logos de multinacionales... y también de pobres. Una difusa mezcla de versos de Los Redondos, Fabulosos Cadillacs, Bersuit Vergarabat, Todos Tus Muertos y La Renga gesta un incierto clima de rock combativo, americanista y marginal, que crece de modo directamente proporcional a la recesión económica.


1999: Fernando de la Rúa derrota a Eduardo Duhalde

Las Manos de Filippi y Bersuit protagonizan el último lazo entre rock y protesta con líneas como “Hay que matar al Presidente”, “Son todos narcos”. Desde las barriadas, La Renga, Los Piojos y Los Gardelitos sientan precedente de militancia social y tocan por causas solidarias. En el gobierno, la Alianza organiza shows de rock gratuitos por todo el país, con Divididos, Fito Páez, Fabulosos Cadillacs y Caballeros de la Quema a la cabeza.


2003: Néstor Kirchner derrota a Carlos Menem (quien renuncia al ballottage)

Entre los escombros del desastre delarruista, el rock se harta de todo y se refugia en la introspección. Algunos ombligos resultan desafiantes desde lo estético (Babasónicos); otros se refugian en la colectora del rock barrial (Callejeros) o no quieren saber nada de nada (Miranda!). Hasta que con los 194 muertos de Cromañón, un show de rock deriva en la destitución de un jefe de gobierno.


2007: ¿Cristina, Lavagna, Carrió, Sobisch, Rodríguez Saá, Solanas, López Murphy...?

Todos los grandes auspiciantes tienen su propio megafestival rockero con line-ups en los que no falta (casi) nadie: las corporaciones parecen ser lo más cool. ¿Alguien tiene algo para criticar? En el regreso de Soda Stereo, la gente silba a cualquier político (desde Perón hasta Kirchner) que aparece en las pantallas de Peter Capusotto, en su año de consagración.

Etiquetas: , , , , ,

sábado, septiembre 22, 2007

la umi contra el gobierno

El día en que el rock demandó al Estado


Por Cristian Vitale

Escena post-Cromañón. Mediano plazo y dos líneas encontradas. Condensación y concentración de espacios, recurrencia de propuestas e histeria rockera. Mañana empieza el Pepsi Music y muchos grupos dieron el alma por estar. Ningún cachet –a veces lo contrario–, ninguna promesa, sólo la “oportunidad” de tocar en algún lugar para alguien. Una linda vidriera en el desierto. Otra que merece menos omisión aún: la del movimiento independiente que se mueve como Don Quijote, pero se mueve al fin. A ese caballo está subida la UMI. El 15 de febrero inició una acción declarativa de inconstitucionalidad ante el Tribunal Superior de la Ciudad de Buenos Aires. ¿Objeto? Mejorar las condiciones en que se realiza música en vivo en Buenos Aires. ¿Propuesta? Que se declare inconstitucional toda normativa que exija o regule la necesidad de permisos, habilitaciones o autorizaciones específicas para la actividad. “No puede ser que tocar una guitarra cambie las condiciones de seguridad de un lugar”, vive diciendo Diego Boris, presidente de la Unión desde hace cinco años.

El 18 de abril, el juicio fue declarado admisible por tres de los cinco jueces del Tribunal. Y la semana pasada llegó la ansiada audiencia pública. En una tarde de lluvia, Esteban Agatiello –letrado y tecladista de Ritcher– y el mismo Boris expusieron sus razones ante el Tribunal; Víctor Zamenfelt, las suyas como asesor letrado de la apoderada del gobierno, María Cristina Mascialino, y Luis Cevasco, las de la fiscalía. Agatiello bombardeó a preguntas: “¿Acaso la música en vivo cambia las condiciones de higiene, seguridad, salubridad o de señalización? ¿Acaso la actividad en sí misma es peligrosa o lo son las condiciones en las cuales se desarrolla? ¿Qué es lo que vuelve peligroso un establecimiento? ¿Las condiciones en que se encuentre o que haya una persona que toque una guitarra? ¿Acaso la falta de música en vivo resulta sinónimo de seguridad?”.

Boris sacó la guitarra frente a los jueces y tocó: “¿Alguien se sintió inseguro?”. Cevasco los acusó de pretender una anarquía normativa, y Zamenfelt no le fue en zaga: “La necesidad de contar con permisos especiales para la realización de espectáculos musicales no puede ser considerada absurda, porque cada actividad tiene su propia especificidad”.

¿El nudo? El gobierno exige a los espacios un permiso especial, con 15 días de antelación, sólo si se trata de un espectáculo musical. “Como músicos no podemos aceptar que se instale el concepto de que la música en vivo es un elemento peligroso para la sociedad”, sostiene la UMI. En dos meses estará la sentencia. Mientras, los megafestivales y el circuito restringido de espacios sigue siendo un corralito demasiado cómodo. Y, sobre todo, arbitrario.

Etiquetas: , ,

jueves, agosto 02, 2007

Hoy: Cirujazz, jazz-rock pobre *

la banda que nunca vas a escuchar

Por Javier Aguirre

El rock argentino a veces sobreactúa su humildad, exagera el perfil bajo y, de tanto no ostentar riqueza, termina generando sospechas. Las estrellas de rock de Hollywood o Londres jamás disimulan sus fortunas personales y no dudan en mostrar por la MTV sus mansiones, sus yates, sus piscinas, sus helipuertos, sus duchas escocesas, sus zoológicos privados (monos, iguanas, camellos, bateristas) o sus bañeras llenas de leche tibia y pringosa. Es cierto que los ingresos monetarios del rocanrol criollo quedan a años luz de los del mainstream sajón: aun sin más datos empíricos que la intuición, nadie duda que –al cierre de esta edición– la cuenta bancaria de la diva pop estadounidense Madonna es más nutrida que la de la diva pop formoseña Doña Pochi. Con o sin fundamentos, la escena local se acostumbró a esa actitud de camuflaje y culpa que los rockers argentinos manifiestan hacia el dinero que ganaron honestamente, con el sudor de sus guitarras.

El ejemplo de este fenómeno es Cirujazz, la tediosa banda-furor del circuito favorito de las adolescentes histéricas y sedientas de sexo: el del jazz-rock. Los Cirujazz hacen de su mal pasar económico una bandera. Visten ponchos caseros fabricados con heterodoxos tejidos de bolsas de nylon, arpillera, papel de diario e hilo sisal, y para que nadie los acuse de “oler bien porque gastan fortuna en perfumes”, antes de sus apariciones públicas untan su atuendo con sudor concentrado del subte en hora pico. Roñosos, mal vestidos, suelen mendigar desde el escenario “una moneda para afinar la viola”. Pero algunos desconfían de esa lastimosa humildad y suponen que los Cirujazz, en realidad, ocultan una doble identidad; y que detrás de ese lookeo miserable, hediondo y andrajoso se ocultan limousinas, palcos VIP en la Bombonera, canillas de oro macizo y noches de esnifeo con billetes de cien euros junto a Paris Hilton y Kate Moss.

Algo de luz sobre el tema arroja el hit de Cirujazz, Escondé el Alfa Romeo, cuya letra –inmersa en insoportables improvisaciones jazzeras capaces de hacer dormir a un bebé flatulento– dice: “Muchos creen que soy pobre,/ que no poseo ni un cobre./ Mas soy pura honestidad,/ pues les digo la verdad:/ no soy igual que mis fans,/ no me como ni la punta,/ y tengo más tarasca junta/ que Bush y Alejandro Sanz”.

* Cualquier parecido con la realidad es una indudable coincidencia, como también lo fue que el Día de la Independencia el país quedara sepultado bajo kilos de hielo y nieve.

Etiquetas: ,

viernes, julio 13, 2007

¿esto es el nuevo rock argentino?

La última escena

Para muchos, el rock no había vivido un recambio desde comienzos de los primeros ’90, cuando surgieron muchas de las bandas que hoy llenan estadios. Pero, por fin, se huelen nuevos aires. Por expreso pedido del NO, los cantantes de Bicicletas, Doris, Los Alamos, y los platenses Norma y El Mató A Un Policía Motorizado, se juntaron a reflexionar sobre el lugar que ellos ocupan en el mundo del rock local. “Es música distinta, mejor que Fito Páez o Callejeros”, resumen.


Por Julia González. Fotos: Cecilia Salas

Allá por marzo del año pasado, este suplemento se preguntaba cuándo llegaría el recambio generacional de la estirpe rockera, por qué no aparecían bandas nuevas y hasta cuándo seguiríamos asistiendo a los mismos festivales con los mismos grandes sponsors en sus marquesinas. “¿Y cuánto vale ser la banda nueva?”, se preguntaba por otro lado el Indio Solari hace casi 20 años y enumeraba una serie de hechos por los que debía pasar un rocker para salir del ostracismo. Pero al margen de la ironía del Indio, sólo las bandas conocen la dimensión del camino a recorrer para llegar a ser la banda nueva. Se sabe que el under esconde una belleza maligna: la de ser marginal, vivir abajo y a la sombra, en el barro.

Pero tarde o temprano algunas bandas deciden (y logran) enfrentar el amargo anonimato y embisten contra la crudeza de su condición. Bicicletas, Doris, Los Alamos, y los platenses Norma y El Mató a un Policía Motorizado, comparten una escena, aunque no necesariamente coinciden en sus estilos musicales, y bien saben de antros con olor a vómito y humedad. Todas tienen varios discos editados, algunos años de tocar y hace ya un tiempo sacaron sus cabezas varios metros por fuera del under.

Ellos tienen ahora la posibilidad de cambiar las tradicionales grillas y aportar un aire nuevo al rock. Aunque también hablan de lo difícil que se les hace estar solos en un mercado donde los que tienen la sartén por el mango son unos pocos (y siempre los mismos: discográficas y productores estrellas). El NO reunió a los cantantes de estas cinco bandas para disertar acerca del presente y el futuro del rock argentino (el Nuevo Rock Argentino), además de las cualidades de su propio despegue. De esta forma se dejó entrever que el ansiado recambio generacional está llegando y que son ellos quienes arrancan la hoja de un calendario musical acartonado.


–¿Llegó finalmente la renovación musical?

Chivas Agüero (Norma): –Mi opinión es que siempre hay una renovación musical, depende de la energía que haya en el momento y si la gente se lo pone a escuchar o no.

Marce Blanco (Doris): –Está llegando. Yo creo que es una gran sala de espera, porque hay una masividad en el mainstream y es muy cerrado, o sea la apuesta siempre es muy cagona, nadie apuesta a lo nuevo. Si una banda empieza a llevar mil personas a un show, de pronto el monstruo monopólico que elige lo que escucha, la gente, dice: “Me conviene, me va a dar dinero”. Pero hay un estancamiento constante. En este país, el estancamiento es la clave. En Inglaterra hay pendejos de 17 años que hacen un par de temas que están buenos y ya la prensa los explota, los revelan al toque. Acá en cambio son fórmulas hechas, y para tratar de inventar nuestras propias fórmulas hay que laburar mucho y generar tu nicho porque nadie te ayuda, por más que la prensa te dé una mano.

Julio Crivelli (Bicicletas): –La difusión es lo que importa. La gente que tiene 50 años es la que tiene más difusión, entonces es imposible renovar.

Santiago Motorizado (El Mató a un Policía Motorizado): –Igual nosotros somos una renovación musical. ¿Cómo que no? No tendremos la masividad que tiene Arbol, pero quienes llegan a nosotros están buscando algo nuevo. Por ejemplo, para el gran público lo nuevo es Infierno 18, porque vas por la calle y ves un cartel gigante a color y decís: “Los quiero conocer”. La gente tiene que investigar para llegar hasta vos, eso tiene su mérito. ¿Por qué pensás realmente que estamos en esta nota? ¿Casualidad? No. Porque realmente estas bandas gustaron. Hay bandas que luchan un montón y nada, porque no tienen nada fresco que ofrecer, tampoco hay que pecar de humildes. Hay bandas que se perdieron por no haber llegado en el momento indicado.

–¿Qué se necesita para que esta renovación musical se afiance? ¿Qué les gustaría que pase en el rock?

Marce: –Que la gente escuche Doris (se ríe).

Chivas: –Me gustaría que el rock se desestanque, que sea más popular, que vayas a ver rock. No hay lugares para tocar, necesitamos tocar para que vean lo que hacemos. Falta una política seria. Vas a tocar a un lugar y al mes siguiente está cerrado. Hace falta una infraestructura durante todo el año para que la gente acceda gratuitamente o por muy poca plata a todos los lugares que hay y que puedan mostrarse dignamente. En La Plata no hay una mierda. Me gustaría que haya una dirección general de música que muestre y exhiba las bandas. Y ahí la gente decide. Eso sería lo más democrático.

Marce: –Sí, romper el monopolio. A la gente no le llega nada. Leen una nota y dicen: “Uy, qué heavy para el músico indie”. Y después ven que toca Airbag y hay una foto re copada, gigante, los chicos tienen onda; y al lado de ellos, una foto con letras chiquititas, que somos nosotros.

Santiago: –También es jodido para todas las bandas. Yo no critico; por ejemplo, a mí, Divididos no me gusta, me parece una cagada, pero también es un laburo para ellos, no es fácil. Yo me acuerdo de cuando Ciro (Pertusi) era gordo y borracho; y ahora lo ves tocar y es como un robot, ahora es lindo, pero repite todos los mismos discos porque, si no, tienen que ponerse a trabajar. Y yo los entiendo, tienen que mantener un nivel de vida, ganar cierta plata. Porque estos pibes tienen que seguir vendiendo discos o pensar en otro negocio. O sea, para nosotros es más difícil tocar, armar una fecha; y para ellos, mantener cierto nivel de vida y seguir vigentes.

Marce: –Este país funciona con fórmulas. Si tenés la fórmula, ya supuestamente estás. Es muy difícil que se agote porque tenés un bombardeo mediático que llega a todos lados y hay un recambio de público y pinta la vuelta de equis banda. La fórmula es lo que nos mata a nosotros, porque somos antifórmula.

Chivas: –Lo que más me molesta es no tener derecho, por ser una banda que está buena, que salió en un par de notas (“Que le gusta a la gente básicamente”, interrumpe Marce), a tocar en un lugar grande. Es un poco lo que pasó en el verano con el gobierno de la Ciudad, que llevó miles de personas y estuvo genial.

Santiago: –Está bueno, pero igual hay que exigir más todavía porque acá tocaron veinte bandas de las miles que hay.

Peter (Los Alamos): –Lo de Estudio Abierto, todo bien, pero me re quejé el día que tocamos nosotros, aunque yo estaba contento de tocar ahí. Después tocó Palo Pandolfo, alto muerto... podría haber tocado otra banda mejor.

Julio: –Es que para subir tenés que tener diez años en la calle.

–¿Apuntan a ser masivos?

Marce: –Me da igual. Me gustaría poder seguir tocando.

Chivas: –Sí, algún día. A mí me gustaría levantarme a las 9 de la mañana y estar tocando, grabando las ideas que se me ocurrieron durante el sueño.

Santiago: –Si una de las bandas que está acá es masiva, para mí es algo bueno, porque quiere decir que pasó algo muy loco y mucha gente empezó a interesarse por las cosas nuevas.

Julio: –Más allá de la música que hagas, estaría bueno llegar a la mayor cantidad de gente posible.

Marce: –Pasa que el público del under o el indie es muy distinto, porque te ve en MTV y dice: “Ah, se vendieron, los agarró Santaolalla”. Y vos no viste un mango. MTV te hace firmar un papel por el cual renunciás a tus derechos para pasar tu video a las 3 de la mañana. Y por más que me veas en los diarios, yo no cobro nada de plata y ahí está el tango.

Peter: –A mí no me interesa ser masivo. Me gustaría seguir haciendo discos copados.

–¿El crecimiento que experimentan los hace sentir las bandas del futuro?

Chivas: –Tendría que surgir un gusto nuevo para que seamos las bandas del futuro.

Peter: –Hasta que apareció Nirvana no pasaba nada, había tecno y un poco de hip hop y el público adolescente americano necesitaba a alguien que se pareciera a ellos, alguien que hable de sus males. Apareció el rubio éste que tocaba la guitarra y decía que el mundo era una mierda. Bueno, acá pasa que hubo toda una crisis que nos dejó a todos tiradísimos y ahora aparecen estas bandas que hacen esta música distinta y es mucho mejor que Fito Páez o Callejeros. Entre los años ‘87 y ‘96 no pasó nada acá, recién ahora hay bandas buenas en Buenos Aires, no te digo por ejemplo en Tucumán o en las provincias. Las bandas que hay ahora son buenas. Y denle bola.

Santiago: –Es que hay un vacío histórico. Cuando llegó Nirvana, todo el mundo los miró, tenía un sonido distinto, fueron re bardeados.

Julio: –Puede ser que ahora esté pasando eso también, por eso tal vez los periodistas nos dan bola, porque estamos hasta las manos de escuchar rock chabón. Igual el público argentino no te legitima cuando no tenés como mínimo diez años de estar tocando.

Chivas: –A mí no me parece que representemos mucho a los pibes, a la gente o a la crisis. No es algo masivo. Eso es lo que me da miedo tal vez, y trato de cambiar y de ver cómo hacer para mimetizarme con el medio. Yo lo dudo, no sé si esto va a andar, no soy muy optimista.

Julio: –Podríamos salir a quejarnos por Cromañón y porque no nos podemos comprar un instrumento porque ahora sale el triple. Podríamos salir con un cartel o cacerola, como hace la Bersuit, pero no, cada uno habla de poesía y habla de lo suyo, nos quejamos, pero a nuestra manera. Estamos proponiendo algo: esto es lo que hago.



Quiosco número tres

–¿Por qué hay que escucharlos? ¿Qué tienen ustedes de bueno?

Marce: –El Mató está bueno (se ríen).

Julio: –Más allá de Bicicletas en particular, pienso que en el rock nacional hay dos bandos: uno del palo Redondos, donde podés ubicar a Los Piojos, La Renga, Las Pastillas; y otro del palo Soda, que podés ubicar hasta a Miranda! Entonces yo pienso que estas bandas, y otras más que no están acá, estamos tratando de generar un quiosco número tres.

Chivas: –Yo creo que Norma, al menos es lo que consigo ver cuando me ubico por fuera de la banda, tiene un mínimo intento de hacer pensar, de reflexionar un poquito y también de mover, sentir la diversión de la música rock; y al mismo tiempo interpretar algo más allá de tu vida cotidiana.

Peter: –Nosotros somos revisionistas en realidad. Agarramos sonidos del pasado que nos gustan, como el blues, el bluegrass. No sé si tenemos mucho que aportar al rock.

Santiago: –Pero es una propuesta nueva.

Peter: –Sí, pero estamos haciendo cosas que se hacían hace 70 años, en realidad.

Santiago: –Yo soy muy feliz con la banda que tengo.

Dicotomía Santaolalla

Chivas: –Supongamos que viene Santaolalla, mira tus temas y dice que están bárbaros, pero que quiere ponerle una chica. ¿Vos qué haces? (“Le pego un voleo en el orto”, se apresura Santiago.)

Peter: –Yo con Santaolalla no trabajaría nunca porque es un ladrón, tendrá Oscar y todo, pero es un ladrón. Pretende cuarenta canciones antes de que vayas a un estudio, eso es de ladrón. ¿Por qué tengo que llevar cuarenta temas?

–¿Pero si viene y dice: “Grabamos, les ponemos una quena a los temas”, y sabés que después vende?

Chivas: –Intentaría que cuaje dentro del sonido que es Norma. Ante todo experimentaría, podríamos probar.

Julio: –Siempre y cuando tengas la última palabra de cómo querés que suene tu disco.

Peter: –Santaolalla no existe, es el productor más grasa del mundo. No da forzar la música, tiene que ser natural. No podés decir: “Voy a cuajar un sikus dentro de Norma”. Norma es rock.

Escena after-chabón

–¿Se consideran dentro de una escena musical?

Marce: –Yo me considero en una escena sólo cuando estoy arriba de un escenario.

Chivas: –Es una forma de marcar qué es lo que está sonando hoy que sea diferente a los tipos que ya están consagrados. En ese aspecto sí, somos una escena al igual que los pibes de Burzaco, unos de Llavallol, otros de Capital.

Marce: –Hay una escena oficial estancada hace 10 o 15 años. Siempre lo nuevo tarda 5 o 10 años más en aparecer. Porque la mayoría de nosotros tenemos varios discos ya editados. Y hay un desfasaje, porque si vos le ponés las fichas a una banda nueva, ahí puede aparecer una escena.

Santiago: –Sí, nosotros pertenecemos a una escena. Es una especie de triunfo. Siempre que hacemos una nota terminamos hablando de lo difícil que es y todo el glamour se pierde. Es la realidad, pero siempre hay que exigir más para estar mejor; para que la escena sea más grande. Nosotros sí estamos en una escena de bandas que están tocando, con propuestas independientes y que hacen algo distinto a los sonidos comunes.

Peter: –Para mí, la música es una forma de ir hacia adelante, nunca quedarte atrás, ni esperar a que te pongan en un nicho: las nuevas bandas o las nuevas propuestas. Ahora no sé si formamos parte de una escena porque cada cual hace la suya, y eso es ir para adelante. Lo que logramos cada vez que hacemos un show es sacar a la gente de la calle. Es una forma de estar juntos y pasarla bien. Creo que los que nos van a ver son parte de una escena. Para mí es súper importante que la gente diga: “Estamos formando parte de algo”. Nosotros somos como el gatillo de toda esa movida, pero no sé si somos parte. No me cabe la movida de encerrarnos en una cosa así.

Chivas: –Nosotros estamos en esta mesa y somos la escena nueva. Pero hay un montón de otras bandas que no llegan a Página/12 y son la escena, y son buenísimas. A nosotros nos viene bien que nos digan: “Son la nueva escena”.

Julio: –Igual nosotros podemos hacernos cargo de ser los representantes, en cuanto a que somos bandas amigas y compartimos un montón de cosas.

SOBRE LA NUEVA GENERACION

El otro rock

Por Roque Casciero

Cada vez que se habla o se escribe sobre el recambio generacional en el rock hay, inevitablemente, una referencia al My Generation de The Who, y se recuerda la frase de Pete Townshend: “Prefiero morir antes que llegar a viejo”. Por supuesto, después se dice que el guitarrista todavía sigue de gira con su banda, ahora que está pelado y tiene más de 60. ¿Tiene sentido plantear hoy en día que “a mi generación no le importa tu opinión”, como lo hiciera Babasónicos hace quince años, cuando padres e hijos (¡y hasta abuelos!) escuchan el mismo “puro rock nacional”? Y... ¡sí! Sucede que hay otro rock. Las cinco bandas convocadas por el NO para esta entrevista no suenan en la radio de Daniel Hadad y probablemente a ningún programador se le ocurra ponerlas jamás. Por lo menos, no mientras sigan cultivando un sonido y una actitud en la que importan más la energía distintiva e instintiva de las canciones que convertirlas en aptas para todo público. Las cinco operan desde los márgenes del circo del rock and roll, transitando un circuito que no coparon los sponsors porque (al menos por ahora) no sería redituable. La influencia de estas bandas no puede ni debe cuantificarse en términos de mercado: quizá dentro de algunos años aparezca un Kurt Cobain argento que hable de los Pixies y Sonic Youth, que fueron para él los El Mató y Bicicletas. Pero tampoco es que el mainstream les quede tan lejos en términos de calidad: tal vez alguna lime ciertas aristas y pueda saltar a “tratar de cambiar al sistema desde adentro”, como cantaba Leonard Cohen. Porque, al fin y al cabo, ¿quién hubiera imaginado que Dárgelos y compañía iban a ser fenómeno de masas en la época en la que el establishment del rock argentino –que tampoco se ha renovado tanto– los miraba como bichos raros?

PERFILES

Ayer, hoy y mañana

  • El Mató A Un Policía Motorizado. Los platenses inauguraron un nuevo género en el rock de acá: el space rock. En vivo todo es plateado bajo el sonido potente de dos baterías, distorsiones y luces intermitentes. Sus canciones son sencillas y pegadizas, varias estrofas que se repiten compulsivamente. En 2004 sacaron el simple Tormenta roja, de tres temas: Tormenta roja, Sobredosis de droga y Escupime. En 2005 editaron su disco homónimo con diez canciones y al año siguiente, el primero de la trilogía, Navidad de reserva que representa al nacimiento. Ese mismo año grabaron Un millón de euros, y a fin de año saldrá El último día de los muertos. Y de esta forma terminará la serie que grabaron con Discos Laptra.

  • Doris. Cada uno de los integrantes graba discos solistas. Es común verlo a Nacho (guitarra, batería y voz) como Dj en alguna fiesta o a Liza (guitarra y voz) tocando sola en algún escenario. Otra rareza es que los instrumentos rotan por sus manos, como una forma de seguir su juego y divertirse. En vivo, Doris esparce un caudal teatral que fusiona con psicodelia y locura. En 2002 debutaron con Doris, portador de un sonido crudo y psicodélico que llamó la atención de la prensa, mientras que en 2004 sacaron Doyle, la opereta del gaucho drogado, un disco más acústico y con ritmos bossa nova. Dos años más tarde se fueron a grabar al campo y editaron Achacandá por Ultrapop, disco que tiene sonidos de la naturaleza, pero mantiene la misma lisergia que los anteriores. Meses más tarde editaron Embarazo psicodélico, un EP de tres temas. Ahora están componiendo canciones para grabar un nuevo disco.

  • Bicicletas. En 2003 grabaron el EP Deslízate naranja, con 6 temas plagados de psicodelia y surrealismo. En 2005 editaron Discover, un EP de covers de The Cure y The Doors, entre otros: “Seis ideas sobre seis canciones que alucinan nuestros shows”, lleva impreso la contratapa. Unos meses más tarde grabaron el EP Ojos (con Oye Niño de Miguel Abuelo entre sus tracks), un anticipo de Bicicletas (2006), el primer larga duración íntegramente producido por Ezequiel Araujo. Antes de fin de año tienen pensando sacar otro EP con cuatro o cinco temas y tener listo otro video más, ya que Ojos está rotando en los canales. Si todo va bien, en 2008 saldría su próximo disco.

  • Los Alamos. Hicieron el camino inverso: en 2005 debutaron con el disco No se menciona la soga en la casa del ahorcado, y al año siguiente sacaron Emboscada, un EP con seis temas de los cuales dos son en vivo y los demás son covers de Neil Young, East River Pipe, Friends of Dean Martínez y Spacemen 3. Ya estuvieron de gira por Chile, Uruguay y Brasil, además de Córdoba y Tucumán, entre otras provincias. Ahora están terminando de grabar su disco nuevo, y como les sobran canciones (unas diez) las editarán en otro a fin de año.

  • Norma. Con sólo un CD editado, Rock dos tonos (2005), este trío platense ya auspició su despegue y se hizo conocer a fuerza de un sonido punk a lo Wire y algún recuerdo al Don Cornelio y la Zona más visceral. En el disco cantan su descontento (algo gracioso) cuando ven que su computadora no los tiene en cuenta para el ranking (“A mi computadora no le gusta Norma, porque Norma es para humanos, para infradotados”, canta Chivas en Pc), como si la máquina hubiera cobrado vida desechándolos. Oculta en un rock duro y ramonero, se esconde la intención de hablar de algo más: “Probablemente usen 105 chicos para hacer una remera cocodrilo, 80 niños enfermos corten el molde de tu hermosa zapatilla”, dice la letra de Niños. Entre agosto y septiembre, Norma tiene la esperanza de entrar a grabar su segundo disco.





Etiquetas: , ,

jueves, julio 05, 2007

Chorizo Sangrando, rock neospinetteano-parrillero

la banda que nunca vas a escuchar

Hoy: Chorizo Sangrando, rock neospinetteano-parrillero


Por Javier Aguirre

Luis Alberto Spinetta es uno de los grandes referentes del rock argentino; y paradójicamente, aunque su estilo compositivo es único e inimitable, en numerosas ocasiones ha sido imitado (o al menos, “homenajeado”, con todas las comillas del caso). Por suerte, ninguno de todos aquellos músicos del rock local que se animaron a adentrarse en el universo spinetteano lo hicieron con el desenfado, el mal gusto y el colesterol alto que ha demostrado tener el sexteto Chorizo Sangrando.

Desde su grasiento debut Muchacha ojos de provoleta, de 2006, esta banda santafesina ha convertido la jungla spinetteana en maleza de parripollo, al trasladar la intrincada herencia poética del Flaco a una temática basada en chinchulines y vaciopanes. El nombre mismo de la banda apunta a la cultura del asado, según revela el bajista Al Mendra, ya que “no tiene nada que ver con el clásico Durazno sangrando, de Luis, sino con ese efecto que se produce cuando en una parrilla pinchás un chorizo aún crudo”.

La crítica musical ha sido dura con los Chorizo Sangrando. La edición rosarina de la revista Billboard los definió como “un engendro pretencioso y sacrílego de carne quemada, arrebatada e indigerible”, cita que aparece en la página web oficial del grupo, ya que esa reseña significó la primera vez que la prensa se refería a ellos sin el uso de palabras como “ladrones”, “soretes” o “hijos de mil putas”. Sin embargo, el público empieza a valorarlos, y hoy ya son la banda de sonido favorita de todas las parrillas al paso de la provincia de Santa Fe, un circuito inexpugnable para el rock en el que ni el propio Flaco pudo hacer pie. En esas mesadas engrasadas, llenas de migas y piolines de salchichas parrilleras, ya son verdaderos hits canciones de Chorizo Sangrando como Téster de morcilla, Plegaria para un parrillero dormido, Pelusón of morcipán, Artaud con chimichurri o La tripa gorda del Capitán Beto.

El sueño fundacional de la banda, admite el guitarrista Efraín Visible, es que el mismísimo Spinetta escuche alguna vez sus canciones. “O al menos que se coma una entrañita a punto con nosotros”, agrega, mientras su ropa emana olor a humo y grasa de chancho.

* Cualquier parecido con la realidad, será tomado como un hecho sin precedentes que acaso amerite una reforma constitucional.

Etiquetas: , , , ,

miércoles, junio 27, 2007

Carajo "Inmundo"

[carajo_paz.jpg]

El miercoles 21 de junio, fue el dia tan esperado para todos los carajeros, el trio de punk rock, presento su nuevo trabajo de estudio llamado, "Inmundo". El cd contiene 13 tracks, todos con poderosas letras sociales y una musica totalmente carajera, el nuevo cd, tiene puntos muy altos como "Chico Granada" y "Una oportunidad".
El mayor logro de los chicos de carajo en este trabajo, es el haber logrado un equilibrio entre pasado y futuro, logran mezclar todo el power de su primer cd, con la calidad de sonido de su segundo disco. Y de esto nace Inmundo... un trabajo que no hace otra cosa mas que reafirmar, lo que el grupo viene demostrando hace años.
Ya se puede ver el nuevo video "Chigo Granada" haga click AQUI
La presentacion oficial del disco sera el 25 de agosto en el teatro flores y el
valor de la entrada sera:
- Hasta el 31 de junio $20
- Hasta el 24 de agosto $25
- En puerta $30
Promo Entrada-Disco:

-Hasta el 31 de julio $40
-Hasta el 24 de agosto $45
-En puerta $50
----------------------------------------
Carajo - Inmundo

1 In
2 Histeria, tv, cancion de moda
3 Chico granada
4 Inocencia perdida
5 Alma y fuego
6 Acorazados
7 El que ama lo que hace
8 Joder
9 Una oportunidad
10 Punk sin cresta
11 Entre la fe y la razon
12 Zion
13 Carne

Etiquetas: , ,

lunes, junio 25, 2007

la covacha "Estamos más rocanroleros que nunca"

La banda de Bernal se presenta el sábado en el Teatro de Flores, donde adelantará parte del cuarto disco que nacerá en septiembre. "Queremos que las canciones se ensucien un poco antes de entrar al estudio", dice Salvador Tiranti, frontman del grupo. Además pide que el público se acerque con algún alimento para colaborar con un centro cultural, reinvindica el boca a boca como publicidad oficial y habla de Callejeros.

-¿Qué los seduce más para el show en el Teatro de Flores: adelantar temas nuevos o volver a tocar en Capital?
Hace mucho que no tocamos en Capital, entonces se extraña. Pero lo que está bueno es que, a diferencia de lo que hicimos con "Detrás del Cielo" -el último álbum-, es que las canciones se ensucien un poco antes de entrar al estudio. Los shows cambian a todos, incluso las canciones.

-¿La idea es que la gente las vaya masticando y que ustedes vean cómo se sienten con ellas?
Claro. Porque siempre te quedan arreglos o cosas que hubieras querido grabar. Lo bueno de esto es que todas las modificaciones las podemos hacer antes de entrar al estudio.

-Esta vez, ¿también piden que el público se acerque con alimentos?
Sí, hay un compromiso con un centro cultural de Lugano. Esto es algo que en el rock se tornó una buena costumbre: transformar la fiesta, el encuentro con el público, en algo groso como es ayudar.

-¿Qué cosas la gente va a poder identificar, qué diferencias, en el disco que van a estrenar?
Las canciones reflejan momentos, desde lo instrumental y desde lo lírico. Este es un momento en el que tenemos ganas de decir cosas. Las ganas de hablar después de momentos duros que nos tocó pasar como rockeros, las ganas de rockear. Yo noto a La Covacha como más rocanrolera que nunca.

-¿Los sigue inspirando, siguen encontrando historias, ahí en El Triángulo de Bernal?
Uno cuenta lo que tiene adentro. Los lugares por los que camina y vive son siempre una excusa para hacer una canción. Construir una canción es a veces algo muy salvaje. Ese es el intento, que las canciones sean el reflejo de lo que nos pasa.

-El disco, ¿va a ser una parte en vivo y en otra en estudio?
Eso todavía no está cerrado, tenemos que ver. Ensayamos cerca de la cervecería Quilmes, eso lleva a que las decisiones sean a veces cualquier cosa. Lo que tenemos son los temas, después las formas se van viendo en el momento.

-"Detrás del cielo" lo hicieron con una compañía grande como Universal. Eso supone mayor difusión, distribución. Sin embargo, durante todo el 2006 apostaron al boca a boca a la hora de las presentaciones. ¿Por qué?
Esas sos buenas costumbres que fuimos aprendiendo. A veces, la mejor publicidad es la que hacen los mismos pibes. Cuando sacamos el disco con la compañía la idea era que la música estuviera en todo el país, y eso lo logramos. Este nuevo paso veremos si es con una compañía o no, pero el contacto con la gente es siempre el mismo que aprendimos en estos 13 años.

-¿Estaba hablado o se dio de casualidad compartir el escenario con Callejeros en el último Cosquín Rock?
Esas cosas se dan porque hemos compartido un camino, sentimientos, juntos. En mayo también compartimos escenario con Los Gardeles. Con gente amiga, y donde hay una misma mirada del rock, puede pasar cualquier cosa.

-Entonces ¿estás de acuerdo con que existe una división en el rock?
Hicimos lo que queríamos hacer y estuvimos donde queríamos estar. No nos planteamos mucho cómo son las cosas, sino qué nos pasa a nosotros cuando las hacemos. Los que decidieron otra cosa sabrán. Divisiones en el rock seguramente hay porque no todos vemos las cosas de la misma manera.

Etiquetas: , ,

domingo, junio 24, 2007

El hombre de la estrella, llega al estadio unico...

El trio de mataderos ya esta preparado para hacer vibrar a la ciudad de las diagonales, con lo que promete ser una noche a puro rock. Ya todo esta vendido para el show del sábado y quedan pocas entradas para el domingo, se esperan mas de 100000 personas para las dos fechas, superando así los shows del "indio" Solari y Los Piojos.
Según Chizzo(voz), el show presentara varios temas de su ultimo trabajo "TruenoTierra", pero también abra lugar para tantos clasicos olvidados.
Por ultimo en el show se hará una colecta de abrigo y útiles, para para dos escuelas del norte del país. Para mas información visiten www.larenga.com

Etiquetas: , , , , ,

viernes, junio 22, 2007

Low Valium - 23/06 en caseros



fiesta del invierno en puerta

sabado 23/06

22hs

low valium + los corderos locos + dj lady rock

como llegar??? manda mail a lowvalium @ yahoo.com.ar

Etiquetas: , , , , , , ,

elecciones en bsas, ¿Y EL ROCK?

Este es el blues del ballottage








AL FILO DE LA VEDA ELECTORAL, LOS DOS CANDIDATOS EXPLICAN QUE VAN A HACER CON LA FALTA DE LUGARES PARA LOS MUSICOS DE ROCK Y CON LA SITUACION DE LAS VICTIMAS DE CROMAÑON.







Producción Facundo Lozano, Claudio Marazzita y Mariano Del Aguila.






Qué pasa con la nueva ley

Alguien podría afirmar que los instrumentos musicales cambian las condiciones de seguridad?". Con esa pregunta, Diego Boris (presidente de la Unión de Músicos), descree de los decretos de urgencia y de la futura Ley de Clubes de Música en Vivo, que buscan reanimar la escena rockera en la ciudad, pero que, a merced de "una reglamentación confusa y excesiva", han puesto a una legión de inspectores a pegar cintas de clausura. "En vez de buscar la forma legal para que los lugares no estén cerrados, se invirtió la carga de la prueba: que haya una guitarra da por sentado que un lugar es peligroso".

Con una carta documento al Gobierno de la Ciudad y una denuncia de discriminación ante el INADI (son más de 30 páginas en www.umiargentina.com), el ente rockero (que reúne a más de 1500 artistas) plantea la declaración de inconstitucionalidad de la ley. "El Máximo Tribunal de la Ciudad declaró parcialmente admisible la demanda. En unos meses, nos van a llamar para exponer los argumentos". Para Boris, la inconstitucionalidad reside, por ejemplo, en que no se respeta "el derecho del autor de expresar su obra y exponerla en público (Ley de Propiedad Intelectual o Ley Noble)".

Desde la Subsecretaría de Gestión Cultural, Roberto Di Lorenzo da su punto de vista: "Después de la tragedia de Cromañón, se intensificaron los controles en toda ciudad. En el caso de las actividades culturales, la normativa a veces es confusa, contradictoria o, incluso, faltante. Si a esto le sumamos cierta informalidad, el panorama era más complicado aún. Es innegable que esto derivó en una merma de lugares". Di Lorenzo asegura que la Ley de Clubes de Música en Vivo llega para "clarificar y ordenar normas que revitalizarán el circuito de rock". Boris lo duda: "Un lugar debe estar en óptimas condiciones de antemano, pero si hay 50 parroquianos, uno se levanta y se pone a recitar una poesía, no necesita habilitación especial. Pero si se le suma alguien con una guitarra, requiere de un permiso especial". Di Lorenzo responde: "Cuando a un local se le piden permisos especiales, tiene que ver con la insonorización, no con la seguridad".

El panorama no es el mejor: Gustavo Subiza, uno de los dueños del bar La Cigale, pide oxígeno para los boliches. "Hemos ido de menor a mayor con las exigencias. Hay un vacío legal y un código de control vetusto. Que controlen, pero que no vengan 10 veces a ver si tengo tarjetas de los cinco matafuegos que tuve que comprar. Dicen protejamos la cultura', pero parece que es sólo si la hacen ellos. Que el gobierno que viene no haga demagogia con la cultura".

Etiquetas: , ,

HACIA DOS VERANOS

La voz del interior

DE NEUQUÉN A LA CIUDAD. "EL INDIE SE TELERMANIZÓ", DICEN LOS MÚSICOS.


UNA BANDA INSTRUMENTAL CON CORAZÓN NEUQUINO SE DESTACA EN LA ESCENA ALTERNATIVA CON SU DEBUT, "DE LOS VALLES Y VOLCANES".


Txt José Bellas.
jbellas@clarin.com

En algún lugar de Neuquén, unos adolescentes se aburren, conocen la sexualidad, se refugian en la música y se escapan. Como en el guión de la película Glue (que al fin y al cabo transcurre en la neuquina Zapala), Ignacio Aguiló (guitarra) y Diego Martínez (bajo) vivieron sus 15 en el Alto Valle. Uno arrastrado por el trabajo petrolero del padre, el otro por residente. "Dicen que el lugar donde pasás la adolescencia es de donde realmente sos", define Diego, que desde hace cinco años vive en Buenos Aires, después de liderar y cantar en una banda llamada El Duende.

En realidad, ya nadie canta en Hacia dos veranos, el cuarteto que se termina de armar con la flautista Julia Bayse y el baterista Andrés Edelstein. El nombre, resultado de una búsqueda azarosa dentro del libro Trópico de cáncer (H. Miller) responde también a la utopía que sólo el calentamiento global podría resolver: la idea de seis meses de verano. "Como es la estación que mejores recuerdos nos trae, ir hacia dos veranos es como ir en busca de la felicidad", explican sin temor a la cursilería, de la misma manera que su música se mueve con soltura y frescura entre el muzak y el indie clásico (piensen en Felt, Galaxie 500 y The Cure). Su debut se llama De los valles y volcanes y contiene las tres canciones de su primer epé virtual (Fragmentos de una tarde somnolienta), al que Alasdair MacLean, líder de sus admirados The Clientele, manijeó a más no poder. Pero más allá de esta medalla en el rubro "repercusión internacional", todavía quieren hacer pie acá. "Hay muy buenas bandas, pero el indie se telermanizó. Y al tiempo que es el rock oficial de la ciudad, no queda otra que tocar en los ciclos del Gobierno, donde están siempre los mismos", reflexionan sobre la actualidad de una escena a la que le han aportado uno de los mejores discos en lo que va del año.

Etiquetas: , , ,

jueves, junio 21, 2007

La sociedad de los rockeros muertos

/fotos/no/20070621/notas_no/musimundo.jpg


Por Javier Aguirre

Si vas por la calle y tu mirada cae sobre afiches con las caras de Jim Morrison, Kurt Cobain, Jimi Hendrix, la pregunta que se dispara es: ¿qué me estarán queriendo vender esta vez? El Panteón de Grandes Valores Finados del Rock se vuelve cada vez más un protagonista de campañas publicitarias de todo tipo y factor; esta vez son ellos tres, otras veces fueron Joey Ramone, Joe Strummer y Syd Vicious (como en la campaña británica para vender borceguíes, que ya consignara el NO hace dos semanas), o bien serán Lennon, Marley, Elvis, Freddie Mercury, Pappo, Luca Prodan, Federico Moura, Miguel Abuelo, ¿Ricky Espinosa? y siguen los muertos. ¿Acaso se termina la idea de que las modelos megabonitas son la imagen ideal para vender cualquier cosa? ¿Será que en el futuro, en lugar de tener promotoras sobresiliconadas en las propagandas, todas las empresas preferirán que sus “caras visibles” sean Janis Joplin o María Gabriela Epumer?

En este caso, los rostros de héroes rockeros fenecidos sirven para vender compilados; pues se trata de una curiosa campaña de las disquerías Musimundo para difundir sus ofertas en los CDs de “grandes éxitos”. Junto al retorcido slogan “A ellos el éxito les salió caro; a vos, no”, Cobain, Morrison y Hendrix ponen la cara en unos afiches que promocionan compilados: ¿de estrellas muertas? No precisamente. ¿De clásicos de rock, al menos? No precisamente. Son decenas de compilaciones de lo que sea, bajo la campaña “Clásico de clásicos” (uno por 24,99 pesos, dos por 45 pesos, 3 por 60 pesos).

Y si bien el catálogo de la promoción incluye algunos discos de iconos sucumbidos del rock –Marley, Queen, Nirvana, y les damos a los Rolling Stones con su Brian Jones en la pileta, si quieren–, la oferta es mucho más amplia, y va desde rockers vivos (Aerosmith, Andrés Calamaro, Depeche Mode y Korn) hasta compilados de ocasión (Bossa’n’Roses, Bossa’n’Stones) y de artistas que no son de rock y que encima están vivos (Cristian Castro, Ricardo Montaner, Pimpinela y Estela Raval). ¿O los están dando por muertos? O sea: recurren a la cara del mártir Kurt para vender compilados de Montaner. Definitivamente, vender discos de Pappo con la cara de Cristian Castro sería aún más difícil.

Etiquetas: , , ,

Cuando el rock hace política

/fotos/no/20070621/notas_no/aztecas.jpg

¿Somos héroes anónimos cuando vamos a un recital de rock? Aunque presumamos no encontrar jamás una buena respuesta para esto, hay posibilidades concretas de sentirse un poco mejor. Mientras la brecha entre ricos y pobres aumenta, y la basura no deja de ser revuelta, otros boyan en el medio, intentando principalmente salvaguardar sus propias cabezas. Esta especie de estado de guerra de todos contra todos en el que el miedo es la sensación dominante (chequear elecciones porteñas), encuentra una de sus contadas alternativas en los conciertos de rock, donde afortunadamente todavía se sabe algo de confraternidad, enfatizada por cierto aprendizaje post-Cromañón.

Así, hay quienes buscan compartir lo poco con la nada. Semiyero, un proyecto de “Rock solidario” que promueve y coordina donaciones voluntarias en recitales, puede ser una buena punta. “La idea básica es explotar espacios desaprovechados, darles un significado alternativo a los recitales de rock, que siempre se trataron de asistir, disfrutar, aplaudir y nada más; pero hay una energía extra que se puede utilizar. Con que cada uno deje algo más de sí, se puede hacer mucho”, comenta Florencia Brescia, principal impulsora de la propuesta. La consigna, que este mes cumple un año, es resignificación de espacios musicales y concientización solidaria.

El método

La metodología es tan simple como anexar un calco a las entradas anticipadas de los shows de las bandas que se sumen, en los que se sugiere el aporte voluntario de alimentos, ropa, juguetes, útiles escolares, medicamentos, o lo que se pueda, para ser donados a un destino específico (comedores, barrios, bibliotecas populares, hogares de niños) declarado en www.semiyero.com.ar. Los destinos no se eligen de forma aleatoria, se descartan los lugares que reciben aportes de partidos, organizaciones o forman parte de redes de asistencia permanente. Florencia aclara que no se trata de un mero gesto asistencialista: “En la mayoría de los antecedentes de recitales solidarios la consigna es obligatoria, pero lamentablemente hay tantas razones para generar recitales a beneficio que sería bueno abandonar lo esporádico y extremadamente concreto, para pensar que cualquier show puede ser fructífero en este sentido. Nuestro objetivo es que con el tiempo la solidaridad se transforme en una práctica habitual, que naturalmente relacionemos el hecho de asistir a un recital con el acto de dejar algo para alguien”.

Desde el primer show con Bôas Teitas en el Bauen, Semiyero ha estado presente en treinta y tres fechas solidarias. “Con menos de veinte bandas adheridas hasta hoy, la resignificación de espacios musicales se hizo posible gracias a la compatibilidad de la propuesta con el aporte del rock –entendiendo este concepto como movimiento y no como un género más– a una visión más crítica de nuestra cotidianidad”, anuncia el balance anual. “La primera vez se armó rápido, me parecía posible porque era simplemente hacer el pedido e incluirlo en la entrada. Cuando iba a buscar los calcos para ese show me encontré con los chicos de Las Manos de Filippi, que justo tenían fecha en Niceto, se prendieron, y se armó también ahí”, retoma la organizadora.

Los protagonistas

Contactadas de las más diversas formas, las bandas más hermanadas al proyecto fueron Bulldog, Cadena Perpetua, Aztecas Tupro, la ya mencionada Bôas Teitas y Shaila, aunque también participaron El Otro Yo, Sexto Sentido, Carajo, El Bordo y la española The Locos, entre otras. Dice Willy, de Bulldog: “Sin ánimo de ser soberbio, esto es prácticamente un invento nuestro, surge de una canción mía”. El guitarrista se refiere al tema Semillero, incluido en el disco Todos los perros van al cielo (‘04) y que, entre otras cosas, dice: “Hay una luz que me invita a soñar / Que me exige mucho más que hablar / (...) Hermano, vos y yo / Podemos juntos cambiar algo de esto / Pongamos ya a germinar la semilla / Y hagamos un gran semillero”. “Es buenísimo que se hayan acercado otras bandas; quiere decir que hay mucha otra gente que no se caga en los demás, a la que le da bronca ver personas revolviendo la basura. Desde el arte, desde del rock –-que, muchas veces, generaciones anteriores lo emparientan con la violencia, con fumarse un fasito y nada más–, también se pueden hacer cosas copadas por y para la gente, y esto es sólo el comienzo; se puede hacer mucho más, es cuestión de armarlo.” Según Willy, la inspiración llegó desde la desigualdad social. “Muchas veces pedimos que la gente se acerque con alimentos o juguetes, y después los chicos de Semiyero se lo entregan directamente al destinatario, se ocupan de la logística, de seguir la historieta que a los músicos se nos escapa de las manos porque viajamos, grabamos, tenemos muchas obligaciones”, explica.

La post-política

Al ser una propuesta pensada desde el rock, que desde hace medio siglo permanece como la cultura joven por excelencia, son los jóvenes los principales engranajes de este mecanismo incipiente, aunque hoy suelan aparecer ilustrados como entes autómatas, desaprensivos y apáticos, fieles y exclusivos devotos del SMS, más que como paladines de la renovación. ¿Y si esto fuera cierto? ¿Cometerán el pecado de no hacerse cargo de estructuras y prácticas que se aparecen como naturalmente inobjetables, pero que siguen sin dar frutos? Nadie compra algo que siente que no sirve. “La apatía está vinculada con lo que viven los jóvenes acá, que estudian y no pueden laburar cuando se reciben, esta incertidumbre constante que implica vivir en la Argentina”, retruca Willy. Huevo, cantante de Aztecas Tupro, agrega: “Está bueno que los mensajes de la cultura rock lo lleven a uno a actuar para intentar cambiar algo. El rock siempre fue de la mano de la acción, algo que quizá no se da tanto en otras expresiones como el cine, la pintura u otros géneros musicales. Hablamos con chicos que nos vienen a ver, o colegas, y muchas veces no se sabe por dónde encarar la cosa. Cuando aparece una propuesta así, los pibes se involucran; es un ejemplo de que, cuando se les muestra un canal, ellos lo agarran, y no es que no les pase nada por la cabeza ni sean cuasi infradotados”.

Por eso, dice Florencia, la de Semiyero es una propuesta política, mas no partidaria. “No hay muchos espacios donde participar y colaborar sin estar atado a una propuesta partidaria, ni sentirse manipulado. Los jóvenes no encuentran muchas propuestas concretas en las que sentirse representados. No es desinterés sino falta de espacio o agotamiento de los espacios ya existentes; hay chicos que llegan dados vuelta, pero que viajaron dos horas en colectivo con tres kilos de arroz para donar.”

* La gente de Semiyero estará este viernes con Cadena Perpetua en Obras (ver la otra nota). Las donaciones serán destinadas al comedor Niños Felices, que asiste a los vecinos de la Villa 1.11.14 del Bajo Flores.

Etiquetas: , ,

jueves, junio 14, 2007

ComproMetidos, rock politizado

El rock es histórico, tiene un momento y un lugar: no es igual componer una balada luminosa en un monoblock de Bagdad en el año 1993, que escribir un tema dark-industrial en una playita del Caribe bajo el sol del mediodía; no es lo mismo desayunar escuchando un pirata low-fi de Pantera a todo volumen que clavarse unos demos jazzeros a capella de Sting antes de salir de joda. En otros términos: hacerse cargo del momento y del lugar en el que se está tal vez sea parte de la experiencia del rock.

Mas no parece ser el caso de Compro Metidos, el solemne e hiperpolitizado sexteto oriundo de Nueva Escocia, provincia de Entre Ríos, que lleva al extremo la idea de ser "ciudadanos del mundo", y se involucra en tanta causa noble como le sea posible. Su público es el universo entero, y por tanto no quieren que sus canciones dejen de lado ninguno de los temas importantes: los refugiados en Kuala Lumpur, los secuestrados en Colombia, los caídos por el "gatillo fácil" en Namibia, los inundados de Pakistán, las víctimas del tsunami de Sumatra, los leprosos de Rosario, los atacados por leones en Tanzania, los trabajadores no religiosos en el Vaticano, los discriminados en el free-shop del aeropuerto de Salzburgo.

Cada rincón del planeta donde alguien sufre una injusticia, es foco para la obra de ComproMetidos. Y, hay que decirlo, por momentos el resultado suena forzado y la actitud se impone a la música. Eso ocurrió cuando a último momento no tocaron en el Festival Ybueh porque eligieron encadenarse en la puerta de la Embajada de Eslovenia en repudio a la polémica censura al blog opositor www.slovlog.sl. O cuando, a través de un comunicado, se opusieron a que sus canciones fueran pasadas por FM Kabul por considerar que el nombre de la radio "toma para la joda el buen nombre la capital de Afganistán".

Tal vez fundamentalistas, tal vez idealistas, tal vez cultores de la sobreactuación, tal vez simplemente imbéciles; en cualquier caso, los ComproMetidos han construido una carrera sólida a través de su presencia sostenida en cuanto concierto benéfico ofrezca la cartelera. Y allí está la paradoja del compromiso absoluto: ellos tocan con la misma convicción en una fábrica recuperada y gestionada por los obreros, que en un country cuyos propietarios reclaman un nuevo sistema de calefacción para el club house o la cancha de golf.

* Cualquier parecido con la realidad, es responsabilidad de los hackers que sabotean, a diario, la redacción de este diario.

Etiquetas: , ,

jueves, junio 07, 2007

Rockdríguez Saá, rock oficialista puntano

Grave denuncia: la música joven puede estar al servicio de intereses políticos; y abundan los ejemplos. En la antigua Roma, los metaleros de The César Bananas hicieron campaña por Julio César; durante la Revolución Francesa, el pop adolescente de Les Guilloteens avaló la pena de muerte; en la China de Mao, el trío grunge Culos Lotos adhirió a la discriminación a homosexuales; e incluso aquí, en la Argentina, la banda punk Evasión Fiskal apoyó la candidatura de un gran empresario y dirigente de Boca.

Por todo eso, no sorprende el crecimiento de Rockdríguez Saá, la banda–sensación de la escena rocker de San Luis, que –según denunció la edición puntana de la revista Billboard oficia como “brazo rockero” del gobernador provincial, Alberto Rodríguez Saá, y de su hermano, Adolfo. La carrera de los Rockdríguez Saá es tan meteórica y fugaz como el paso del Adolfo por la Presidencia de la Nación. Se formaron hace apenas tres meses, y hoy ya encabezan festivales, son tapa de revistas y rotan por las principales radios de Merlo, Potrero de Funes, Papagayo, Chipiscú, Corral de Isaac y otros espacios convocantes del circuito rockero de la provincia. Su único álbum, el flamante Que vuelva Adolfo, tiene un sonido impecable: fue grabado en los estudios Abbey Road ya que, para financiarlo, los Rockdríguez Saá recibieron un generoso aporte económico de un sexagenario fan anónimo. Y a pesar de que no fue un éxito de ventas, posicionó al grupo de tal manera que hoy es la banda sonora oficial de todos los ascensores, ministerios y oficinas públicas de San Luis.

Sin embargo, muchos no les perdonan su recurrente tendencia a incluir bajadas de línea política en todas sus canciones, como en su hit Estoy caliente, tengo una elección, cuya letra, que apunta desvergonzadamente a conseguir votantes entre el público rocker, repite: “Amo la onda de Todos Tus Muertos/ (yo voto a Adolfo, yo voto a Alberto)./ Amo la onda de Palo Pandolfo/ (yo voto a Alberto, yo voto a Adolfo)”.

* Cualquier parecido con la realidad, será convenientemente disimulado con Photoshop y Protools.

Etiquetas: , , , ,

jueves, mayo 31, 2007

Malo Grado, rock póstumo

Por Javier Aguirre

La muerte es buena, al menos para el rock; o, en todo caso, al menos para la industria musical. Basta con comparar números: la obra discográfica de finados como John Lennon, Jimi Hendrix, Kurt Cobain, Luca Prodan o Freddie Mercury vende bien; mientras nadie acepta ni regalados los discos de artistas que están vivitos y coleando, como Ramón Pendón, Juanca Wasmosy, Christian Faso, Román Pezzoli o Hembrita Ponce. Las pruebas son concluyentes: el comprador de música prefiere a cualquier rocker muerto y enterrado antes que a un rocker pujante y lozano.

Tal vez así se explique lo que ocurrió con Malo Grado, el cantautor catamarqueño cuya magra obra resultó intrascendente hasta el mismo día de su absurda muerte (un piano cayó sobre su cabeza mientras iba a una fiesta de disfraces vestido de la Pantera Rosa). El mismo día de su velatorio, todas las radios de su provincia se hicieron eco de su obra, lo convirtieron en mártir e icono, y hoy es uno de los grandes vendedores de discos en las cadenas de disquerías de Chilecito, Vichigasta, Comandante Leal, Los Aguirres, La Mejicana y otras rockerísimas localidades de Catamarca. Así de rápida de reflejos es la industria musical.

En vida, Malo Grado apenas si grabó un puñado de zapadas low fi en peñas sin luz eléctrica ni vida humana; sin embargo, en los primeros cinco meses posteriores a su lamentable deceso (un piano cayó sobre su cabeza mientras iba a una fiesta de disfraces vestido de la Pantera Rosa), el sello Cut & Marca Records editó una antología de cinco CDs, varios compilados, dos DVDs, ocho discos en vivo, uno de lados B, uno de rarezas, uno de demos, uno acústico, dos de remixes, uno sinfónico –por la Filarmónica Barrionuevo–, un Bossa’n’Malo Grado, y hasta un álbum-tributo en el que participan Tabaquito Marroquí, Julieta Banega, Claudio Basso, de Operación Triunfo; el Contepomi Trío y los Hanson. Para colmo, la prensa le hace el juego a la industria y pretende hallar cada una de las escasísimas canciones de Malo –desde Fiesta sexual de las mulitas o Fideos con pesto hasta la instrumental Sin título– toda clase de alusiones a su horrible y espantosa defunción (¡un piano cayó sobre su cabeza mientras iba a una fiesta de disfraces vestido de la Pantera Rosa!). Así es fácil construir un mito.

Etiquetas: , , ,

martes, mayo 22, 2007

¿Querían rock?

Martes por medio, desde fines de abril se desarrolla en la Ciudad Cultural Konex, con las bandas de indie rock más convocantes de la escena local. Esta semana, fecha estelar con Los Alamos, Bicicletas y El mató a un policía motorizado.


Aunque ya pasaron años, el rock independiente sigue recibiendo los coletazos de la desprolijidad en forma de locales cerrados y/o no habilitados para tocar en vivo. La energía incontenible de músicos y fans, sin embargo, muestra intentos de supervivencia que proliferan, y con éxito. El nuevo ciclo Mr & Mrs. Rock, que martes por medio se desarrolla en la Ciudad Cultural Konex es, además de una buena alternativa para escuchar/mirar bandas -bien tipo recital, nada de butacas-, toda una puesta en escena que invita a involucrarse en una verdadera casa del rock.

Para Edelmira y Johana, las programadoras, todo el ciclo está pensado con un concepto muy cerca de la familia vernácula que forma la escena y mucha atención a la estética del espacio. Mr & Mrs. Rock, en ese plan, es una pareja que recibe en el jardín. Un jardín mágico -con enanos travestis, por ejemplo- para hacer felices a sus hijos, que resultaron cinco pequeños freaks, anfitriones del evento en cada fecha. "La idea fue habilitar el espacio para el rock. Arrancamos con el rock independiente, en el que confiamos: las bandas que son un reflejo de lo más destacado de la escena indie porteña, las que vienen en crecimiento constante", detalla Johana Sporn, coordinadora.

Atentas a "lo que está circulando", el ciclo que en principio se extiende hasta el 19 de junio (siempre con tres bandas, con 45 minutos para cada una), tiene previsto extenderse a diferentes áreas y estilos. Para hacer fechas con "los parientes" del indie rock de otros países, una fecha garage, alguna funk, para abrir el panorama que no sólo se limita al "recital pelado" sino que pone acento en la ambientación, lo arty, multidisciplinario o performer de cada banda. Eso sí, pueden entrar menores, a la medianoche se apaga el sonido, no hay cables por el suelo y, además de un bar y tienda de discos, un enorme patio permite que en el plan de conocer bandas nuevas, haya espacio para los fumadores.

Etiquetas: ,