martes, junio 19, 2007

La Academia de Hollywood quiere a Gustavo Santaolalla como uno de sus nuevos miembros

Integra una lista de 115 profesionales de todas las áreas del cine que fueron propuestos para sumarse a la entidad, que anualmente entrega los premios Oscar. El compositor y productor, ganador de dos estatuillas, debe decidir si acepta o rechaza el ofrecimiento.

Gustavo Santaolalla fue invitado entre otros 115 profesionales por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas a formar parte de la organización que anualmente entrega los premios Oscar.

La inclusión del músico y productor es sorprendente por su tardanza, ya que obtuvo dos estatuillas, una por "Secreto en la montaña" y la otra por "Babel", pero que todavía no era miembro.

También aparece en la nueva lista el español Agustín Almodóvar, hermano del realizador Pedro Almodóvar y productor de su filmografía.

La lista de miembros se mantiene en unos 6.000, cifra estable en los últimos cuatro años. Según recordó el presidente de la Academia, Sid Ganis, la invitación incluye a aquellos individuos "con una capacidad excepcional" en cada uno de sus campos.

Anualmente la Academia realiza una selección de nuevos miembros entre aquellos profesionales candidatos al Oscar que hayan expresado interés en formar parte de la organización y que cuenten con dos cartas de presentación de otros integrantes.

La invitación no implica ser miembro, ya que los profesionales deben aceptar o rechazar la sugerencia.

Como subrayó el director ejecutivo de la Academia, Bruce Davis, aunque el proceso es similar cada año en esta edición es destacable "el aumento de la presencia internacional" en la lista.

La Academia confirmará la presencia de sus nuevos miembros en una recepción oficial prevista para septiembre en el Centro Fairbanks para Estudios Cinematográficos situado de Beverly Hills.

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jueves, mayo 31, 2007

la zurda, al volante, edita y presenta para viajar

Rareza. Una banda que no habla del todo bien de Gustavo Santaolalla, después de haber sido producida por él. “Queríamos sacar otro disco y el loco decía: ‘Bueno, sí, manden los demos. Bueno, me voy con Bajo Fondo’. Así no se puede”, dice Yazurlo.


Castelar esconde lugares que uno nunca va a terminar de descubrir: parques arbolados, oasis pulmonares y calles de casas bajas que guardan historias que esperan ser contadas. Como cualquier otro lugar del mundo. En el fondo de un coqueto chalet sobre la calle Sarmiento, el cantante Emanuel Yazurlo y el guitarrista Juan Manuel Bruno, dos de las terceras partes de La Zurda que quedaron en pie junto al batero Leonel Macaluse, espantan mosquitos con las manos, sin importarles demasiado que éste no sea el tiempo natural para este tipo de simpáticos insectos. En el medio, algunas facturas, un mate interminable y ciertas reflexiones en pleno mayo de una banda que intenta escapar de la etiqueta de “reggae latino” y parece dejar atrás los días de la inocencia.




“En un punto no nos jode porque somos latinoamericanos, por eso nos gustaría tocar rock and roll, pero mezclado con una copla. No me gustan los estilos ‘todo ska’ o ‘todo reggae’, ahora que está de moda”, lanza Emanuel, escritor y multiinstrumentista. Juan refuerza el concepto: “Tratamos de buscarles la vuelta a las canciones y hacer algo original, entonces esas categorías te tiran a la mierda todo el trabajo”.

Con diez años en la ruta, La Zurda vivió menos emociones que un grupo definitivamente consagrado, pero cosechó más vivencias que las que uno pueda imaginar: giras por Europa, trabajar con Gustavo Santaolalla, renunciar a Santaolalla, llenar La Trastienda, grabar un segundo trabajo con productores de altísimo nivel (la dupla Guyot-Toth) y enfrentar la pérdida de algunos miembros. Y aunque los procesos sean dinámicos, su alejamiento de la escudería del ex hippie y actual barón del rock latino los hizo crecer más de la cuenta.

Yazurlo entra al área, esquiva al arquero, y dispara: “A veces los tiempos discográficos no son los tiempos naturales del artista, y vos viste cómo es el loco, tiene los tiempos de California, que no son los de Luzuriaga (risas). Nosotros queríamos tocar y sacar otro disco, y el loco decía: ‘Bueno, sí, manden los demos. Bueno, me voy con Bajo Fondo’. Así no se puede”. Mientras le entra a una de hojaldre, el guitarrista afirma con la cabeza y se apura en deglutir para sumar su posición: “Entiendo que cualquiera quisiera tener a Santaolalla de productor, pero para nosotros cortar fue sano porque nos hicimos cargo de la carreta. Así que armamos un simple de tres canciones, nos fuimos a Italia, lo vendimos allá y eso nos alcanzó para seguir grabando el disco. Fue como pasar de California a Del Cielito sin escalas”. Para todos, el romance con la tierra del Toto Schilacci fue más fuerte de lo que imaginaron: solamente en 2005 realizaron dieciocho shows con excelentes críticas en Roma, Florencia, Perugia y Milán. Esto desencadenó la presentación del tema Santa Anita en MTV Italia y un mini-recital en Radio Popolare en vivo para todo el país.

Para viajar –lanzado bajo Pirca Records y sucesor de Falopero este mundo de 2001– es el resultado de meses y meses de experiencias que el pequeño combo multicolor acumuló sobre una furgoneta, en cientos de escenarios y en la quietud del estudio. Acercándose a la canción de rock y alejándose un tanto de los sonidos autóctonos de la culturas de América que se desprenden de su debut. Un abanico musical que les sirvió a los zurdos para ir en busca de una identidad nacida de un tejido, tan firme como elástico, que “intenta sostener un estilo de manifestación cultural propia del sudor de quienes iluminan los rostros apagados con la alegría de la música popular”, de acuerdo con el manifiesto que se halla en su página web. Aunque para ellos, gran parte del cambio se encuentre en los viajes, donde la personalidad se pone a prueba ante la fragmentación.

“Viste cómo es el primer álbum, ¿no? Uno tiene las canciones, sabe dónde quiere ir, pero a veces no sabe cómo explicarlo técnicamente. Entonces juntamos muchísima data y cuando nos reunimos para hacer el disco con Pablo y con Alfredo, todos íbamos hacía el mismo lado”, explica Bruno. Pero esa pequeña transformación no fue solamente una decisión estilística sino que trajo consigo un período natural de maduración que llevó a La Zurda a perder algunos dientes y quedar hoy como un trío. Hecho que no sacudió las bases de los pibes de Haedo sino que potenció su fortaleza.

“Tal vez en éste haya menos percusión, porque la banda está menos latin music y más europea. Supongo que tiene que ver con salir de acá, con estar más rocker, con lo último que estuvimos viviendo. Pienso que Para viajar es más compacto que el anterior porque estamos proponiendo otra cosa, como la mezcla de hip hop con el rock y las canciones, que siempre están. Además, esta vez usamos instrumentos muy viejos. ¡Grabamos con los equipos que usaba Led Zeppelin, loco!”, sonríe Juan.

Sin tiempo para reflexionar sobre los compañeros caídos, esta segunda excursión discográfica servirá para lanzar nuevas campañas de conquista a lugares como Córdoba, Rosario y, otra vez, Italia. Allí estarán presentando el flamante material en julio, donde será editado a través del sello Venus. No sería raro teniendo en cuenta el espíritu nómade y errante de estos tres amigos. El mismo que los llevó a México en 2000, donde participaron del Vive Latino junto a The Wailers, Fishbone y los Cadillacs, conocieron a Santaolalla y... las bondades de la vida en gira.

“Pasamos por mil etapas, crisis, cosas buenas y no tanto, como tocar enchufados de la luz de la calle o estar sin diez centavos en el Sheraton de Miami cuando volvíamos del festival”, confiesa Emanuel. Pero como su infinito deambular tiene como destino la aventura, Europa los curtió musical y humanamente, y su pasaporte ya deja muy pocos espacios en blanco. Recuerda Juan: “A España, por ejemplo, nos fuimos sin equipos, sin guitarras y tocamos igual, porque los chicos de Einstein (hijos del Oeste radicados en Madrid) nos hicieron el aguante, ya que no teníamos una puta línea. Terminamos tocando en un pueblito que se encuentra en el límite con Portugal que se llama Tui. Es un lugar que quedó aislado de todo. En el centro de la ciudad había un escenario redondo donde cantaban los juglares hace cientos de años, así que nos subimos y tocamos para la gente de ahí, que es muy rara. Como ésa, tenemos miles”.

* La Zurda estará presentando Para viajar el próximo sábado 30 de junio en La Trastienda, Balcarce 460. A las 21.


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martes, mayo 22, 2007

BERSUIT VERGARABAT - ANTES Y DESPUES DE RIVER

Toco y me voy (a grabar)

Concentraron para calibrar el show. Y con la meta del estadio cumplida, ahora van por el sucesor de "testosterona". A fin de año, planean volver a México y a España.


Si no estuviste, lo leíste o te lo comentaron. El sábado pasado, Bersuit Vergarabat coronó veinte años de carrera con su show más convocante. Cada tema fue una representación, puro manifiesto de sus intenciones, de la pija a la ecología. La puesta fue impecable y hasta se regodearon en su propia convocartoria, "contra los envidiosos que decían que no íbamos a llenar".

La previa, como un equipo que debe ir a jugar en la altura, fue para lograr la aclimatación. "Los últimos días, fue como estar de gira", comenta un pijama allegado. Más allá de los ocho que están en el escenario "Bersuit se mueve con un equipo, cada uno en su área de trabajo. La última semana estuvo todo cronometrado, los ensayos, las pruebas de imagen y sonido. Como en una gira, se llegó al show con ese aura especial, ya no importaba si estábamos acá o en Polonia".

Después del show no hubo tanta adrenalina. Recién el martes se juntaron unas 40 personas a comer un asado que empezó al mediodía y duró hasta la noche. Hubo abrazos y también, lágrimas emocionadas. "Fue como hacer cuatro Quilmes (sic) sin sponsors". Porque, aunque contaron con el respaldo de Pop Art como productora, muchos auspiciantes se bajaron: las consignas ecológicas que golpearon con nombre y apellido a algunas marcas (replicado en la transmisión en vivo por radio y TV) fue, a los ojos del grupo, otra conquista. "Fue una denuncia concreta para aquellos que contaminan. Se potenció el compromiso artístico".

¿Y ahora? Después de unos días de hacer la digestión (parece que el asado fue una verdadera bacanal) y de descansar, la banda se meterá en 15 días a grabar el sucesor de Testosterona. Aunque ya hay una importante cantidad de canciones demeadas (algunas que le habían entregado a Santaolalla, por ejemplo), el ingreso al estudio será en el carro del conquistador. "Después de River, hay otra vitalidad. Seguramente, el grupo entrará a grabar con ese temple". Para los últimos meses del año, encararán una gira que refrescará la presencia en México y España.

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