jueves, enero 11, 2007

Campeonato Argentino de Hip Hop



En el mes de febrero comienzan las preselecciones para lo que será “E-sencial JAM”, Campeonato a nivel Nacional de los elementos que componen la cultura del Hip Hop ( Break Dance, Scratch, Graffiti, Mc`s o Payadores y Beat Box). El evento se realizará en las ciudades de Buenos Aires, Córdoba , Rosario y Mar del Plata.

El primero en llevarse a cabo será en la ciudad de Mar del Plata a partir del mes de febrero.



Se buscará a los mejores exponentes de la cultura nacional, realizando las preselecciones, las que serán con entrada libre y gratuita, dado que E-Sencial JAM cuenta con el apoyo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires más los municipios de cada ciudad.

Los ganadores de cada ciudad pasarán a competir a la Gran Final en la “Federación Argentina de Box” en Capital Federal, Buenos Aires.

Los ganadores de la final obtendrán como premios: efectivo, calzados, ropa, trofeos, y medallas.



Se competirán en las siguientes categorías:



Break Dance:

· B-boy Kid (Menores; Individual; Hasta 14 años) Solo nivel provincial

· B-girl (Mujeres; Individual; Sin limite de edad) Solo nivel provincial

· B-Boy (Hombres; Profesional; Grupal Trío) Nivel Nacional



MC (Freestyle):

· MC’s Menores (Hasta 18 años) Solo nivel provincial

· MC’s Mujeres (Sin limites de edad) Solo nivel provincial

· MC’s Hombres (Profesional) Nivel Nacional



Scratch (Dj’s):

· Dj’s (Profesional ) Nivel Nacional



Beat Box:

· Beat Box Man (Profesional) Nivel Nacional



Graffiti:

· Grafiteros (Profesional) Nivel Nacional



Los Jurados serán:



Mc Frescolate: Campeón Latino de Freestyle (Se consagró campeón luego de ganarles a todos los participantes de cada país de habla hispana incluyendo colonias hispanas en los Estados Unidos. Evento realizado en cada país y la final el San Pedro, PUERTO RICO). www.frescolate.net



Dj JP. Sgalia: Campeón de la DMC Argentina y 6° en la DMC Ingland. DMC: Es el campeonato N° 1 de scratch a nivel mundial. JP. Sgalia es unos de los referentes más importantes como “dj scratch” de Latinoamérica.



B-Boy Machi: Campeón Argentino de Break Dance. Se consagró como el mejor B-boy Argentino del momento. El cual representara a Argentina en la batalla mundial a realizarse en San Pablo, Brasil.



B-Boy Black Freak: Campeón Argentino y latinoamericano de Popping & Locking y unos de los exponentes más significativos de la cultura del Hip-Hop Argentino.

Maestro de ceremonia y conductor de todos los eventos que realiza E-SENCIAL producciones.



B-Girls Cielo & Linda: Campeonas Argentinas y Latinoamericanas de Break Dance….Dos de las mejores B-Girls de Latinoamérica las cuales se preparan para competir en el campeonato mundial de Break Dance a realizarse en esta ocasión en San Pablo, Brasil.



Gemelos Lombard: Dos de los mejores bailarines de Tap y Hip-Hop del mundo. Los Argentinos Lombard se convirtieron en estrellas mundiales luego de haber bailado con importantes artistas...Tales como Michael Jackson, George Michael, Whitney Houston entre otros. www.lombardtwins.com

Aún falta confirmar a otros íconos de la cultura del Hip Hop Argentino.





Para la Inscripción deberán ingresar a :

www.e-sencialjam.com.ar o bien en Av. Santa Fe 1670 Gal. Bond Street, Sub. Local 25.



Prensa: M.N. Prensa y Comunicación.

Marcela Nuñez.

TE: 4382-2125//155-712-9882//555*647

E-mail: marcelapress@2vias.com.ar

viernes, enero 05, 2007

cuarteto de nos

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Banda de culto uruguaya que se mete sin escrúpulos con personajes inverdugueables, como Zitarrosa, Galeano o Ross. Sus canciones hablan de tipos que salen a robar para pagarle a una puta, de bebés alimentados a base de papel, o proponen manifiestos antiambientalistas. Raro, como su disco.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/no/12-2576-2007-01-05.html
Por Ina Godoy

Desde Montevideo

Es uno de los grupos más irreverentes y polémicos de Uruguay, nació a comienzos de los ‘80, cuando el rock era una expresión contracultural y más de un cuarto de siglo después, en medio del apogeo del rock con muletas y lifting, El Cuarteto de Nos acaba de editar Raro (Bizarro Records/EMI, 2006), un disco que afirma su posición como banda de culto que se volvió popular sin venderle el alma al diablo.

Desvirgaron las tablas por primera vez con las piernas envueltas en papel metalizado y globos atados al pelo, y en la presentación de su primer disco, lo hicieron con medias can-can y un telón que los cubría de la cintura para arriba, que cayó al final del show. Para un público que en plena transición de la dictadura a la democracia estaba ávido de todo aquello que violentara las reglas del sentido común imperante, estas demostraciones de coraje innovador quedaron marcadas a fuego.

Ir hacia atrás en la historia del Cuarteto es encontrarse con un sinfín de provocaciones artísticas de un estilo tan variado que los hace dueños de una propuesta inclasificable. Fueron responsables, por ejemplo, de las primeras incursiones de lo que bautizaron como teatro/clip, intervenciones casi teatrales del actor y libretista Bimbo de Pauli, algo similar —para figurarse— a lo que hacía Enrique Symns en los shows de los Redonditos de Ricota. “Yo había visto a los Redondos en el ‘84, pero mucho antes había visto a Alberto Restuccia, uno de los introductores del teatro del absurdo en Montevideo, también leíamos a Cortázar, a Woody Allen, todo eso funcionaba como un incentivo a hacer cosas distintas en un medio en el que hay una tendencia bastante marcada a hacer cosas iguales”, dice Santiago Tavella (bajo y voz), uno de los artífices fundadores del Cuarteto, junto a los hermanos Roberto (guitarra y voz) y Ricardo Musso (guitarra y voz), que con Alvaro Pintos en batería completan una formación que se mantiene intacta desde los orígenes de la banda.
Los inocentes

Homenajes a sí mismos, managers ficticios que bautizan discos, recitales en el ring de un club de box barrial, creadores de la ciudad imaginaria de Tajo son algunas de las secuencias de la lisérgica historia de este cuarteto. Inocentes autores de Otra Navidad en las trincheras (Ayuí, 1994), un disco grabado en una consola de seis canales en una habitación de la casa de alguno de los cuatro, que conquistó el mérito de ser el segundo álbum más vendido de la historia uruguaya, después de Brindis por Pierrot, de Jaime Roos.

Al año siguiente editaron uno de sus peores discos (Barranca Abajo, Ayuí, 1995), que —paradójicamente, como corresponde— incluía uno de los temas más mitológicos y extremistas de la estética cuartetera: El día que Artigas se emborrachó, un himno donde el anti-héroe es nada menos que José Gervasio Artigas, algo así como el San Martín uruguayo. Tan caro le salió el chiste a la banda que el tema fue censurado y para sacar el disco tuvieron que crear un sello propio; “lo más impactante fue el comentario de un diputado de la época, que opinaba, en plena democracia, que nos tenía que juzgar la justicia militar por vilipendio a la bandera y a los símbolos patrios”, recuerda Roberto Musso aquellos días en los que el 4Teto se las vio con regímenes de protección al menor y, para comprar el disco en cuestión, había que probar la mayoría de edad mostrando y registrando el documento de identidad.

Con esa estampa de adolescentes eternos y con historias como las de Aurolito Corbalán, un reverendo pajero que, censurado por su madre, “se cortó el porotito y se murió desangrado”, o Pedernal “el tipo de olor fecal”, que se hace encima, en lugar de desodorante usa sudor de boxeador y cuando su mujer está con el mes, le pide que lo chorree con menstruación, todo, para que nadie lo moleste, estas cuatro viejas que no dejan de jugar al teto conquistaron ese enorme lugar de próceres intocables que dan pan a los oídos de señores/as de 60 y a jóvenes de 14. ¿No es eso lo que sucede en la pistas de baile de los casamientos y fiestas de 15 cada vez que el disc jockey larga Bo cartero?

Tipos que salen a robar para pagarle a una puta, putas que contagian pestes, suicidas, órganos sexuales mutilados, castraciones de todo tipo y color, bebés alimentados a base de papel, niños de identidad sexual trastornada, niños asesinos, niños que hubiesen sido abortos si no hubiese sido por una cuestión de dinero, siameses separados en la sierra de la carnicería, manifiestos anti-ambientalistas, bufarrones, canciones de amor a uno mismo son algunos de los crudos condimentos básicos de la receta cuartetera.


Los verdugos

Practicantes de un verduguismo que, teniendo tantos personajes merecedores de una buena verdugueada, se mete con tipos casi inverdugueables, como un Zitarrosa (Zitarrosa en el cielo, una canción en la que Santiago Tavella imagina que uno de los líderes del canto popular uruguayo le confiesa que no fue él quien pagó por una noche de amor con Stephanie, la prostituta que le dio nombre a uno de sus himnos, sino al revés). “Creo que nos metemos con todos esos personajes con cariño, es una manera de homenajearlos con un toque personal, claro que hay gente que le cae mal nuestra personalidad, entonces cualquier cosa personal que hagamos no les va a gustar, como pasa con las canciones que no hablan de Artigas o Zitarrosa, que tampoco le gustan a los que no les gusta la de Artigas o la de Zitarrosa”, explica Tavella en auténtica clave cuartetera. Con esa fórmula, es posible que sean los únicos que pueden satirizar la mítica fuga de los Tupamaros del penal de Punta Carretas o Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano (“que era un bodrio me di cuenta/ y a la cuarta hoja me dormí”) hasta Gardel (“En Uruguay fusilaban frente a un pelotón/ a los que hablaban de ‘boludo’ y ‘chabón’/ y en Argentina si usabas mate y termo seguido/ de seguro eras un desaparecido”), y salir ilesos.

En 2004 hubo un punto de inflexión en la carrera del Cuarteto, tras 20 años de grabar y autoproducir sus discos, la banda decide integrar al proyecto la visión externa de un productor y el acertadísimo elegido fue Juan Campodónico (Peyote Asesino, Bajofondo, Jorge Drexler, Supervielle, No Te Va A Gustar, Buenos Muchachos, La Vela Puerca), que entró en acción con la edición del penúltimo disco de la banda, Cuarteto de Nos (Bizarro Records, 2004) y a quien no hubo que explicarle mucho de qué se trataba, porque era fan del Cuarteto desde su adolescencia. “Definitivamente Juan ya es un quinto cuarteto y enhorabuena, desde que comenzamos a trabajar juntos nos dimos cuenta de que era la persona que estábamos esperando apareciera, tanto personal como profesionalmente su aporte ha sido invalorable, y le ha dado a las canciones el vuelo que les faltaba para poder pegar justamente el salto internacional que necesitaba la banda”, dice Roberto Musso, desplegando las expectativas que le genera la edición de Raro en España, México y Argentina.


Los amigos

Con el mismo espíritu adolescente con el que salieron en el ‘91 por primera vez de su país para tocar en Buenos Aires, en el contexto de la Bienal de Arte Joven, luego en míticos toques junto a Leo Maslíah y en el sótano de la Unione e Benevolenza, y tras la silenciosa edición de Cortamambo (2001, Ultrapop), el Cuarteto se prepara para un postergado desembarco porteño. Si bien es cierto que ha pasado cuarto de siglo, el espíritu adolescente y bardero está intacto y la propuesta artística notablemente enriquecida: “somos muy amigos desde adolescentes, se nos hace imposible separar al Cuarteto de nuestras vidas cotidianas, nos mudamos de casas, cambiamos de trabajos, nacieron hijos, terminamos nuestras carreras universitarias y el Cuarteto es una especie de brochette que atraviesa esas historias personales”, garantiza Musso.

Desde este mes, Raro está en las disquerías porteñas, sólo queda estar atentos a las presentaciones en vivo, que llegarán pronto, después de una gira por México y España. “Lo que te da el público es la droga más fuerte que puede haber, con la ventaja de que cuando no la conseguís, no la conseguís y punto, no hay dealer que te pueda vender una buena ovación, tenés que procurártela dejando las tripas en el escenario”, dice Tavella, vendiendo con las mejores palabras un próximo encuentro. Ir escuchando y aprendiendo las canciones de Raro es una buena forma de esperarlo.

los kahunas y el sueño del garage propio

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los kahunas y el sueño del garage propio
Smoking surf

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/no/12-2574-2007-01-05.html
Por Javier Aguirre

Todos llevan moñito negro, saco azul, y se mueven coreográficamente como si una ola invisible cruzara el escenario y les sacudiera las guitarras y el bajo. La marea pasa, los cuatro músicos dejan de ulular y la música surfer hipnótica lleva a pensar en que debe ser muy difícil practicar surf dentro de un garage. “El aspecto escénico es fundamental para Los Kahunas”, evalúa Alexis B., baterista de la banda que integra junto a los guitarristas Adrián “El Papu” Cast y Antonio Carlos, y el bajista El Iguana (todos ellos porteños, salvo Antonio Carlos, que no es un marcador de punta oriundo de Brasil sino un guitarrista de las “Tierras Germanas de Ballester”, según la historiografía de la banda). “Comúnmente tocamos vestidos con tuxedos”, retoma Alexis, en referencia a la indumentaria a la que —¿en castellano?— se le llama “smoking”. Y cuenta la historia: “Es algo surgido en los ‘60 en el circuito de universidades de Estados Unidos, donde a las bandas les pedían que la vestimenta para los conciertos fuera relativamente formal”. “Y las coreografías —agrega— responden a un trabajo de puesta en escena que tiene que ver con la intención sonora de cada canción.” El cuidado del aspecto visual de los shows llevó a que convocaran, para una performance en el escenario, a luchadores de catch —entre los que se destaca Gino Storni, el heroico Delivery Boy del programa de Telefé 100 por ciento lucha—. En tanto, mientras la banda preproduce el que será su segundo disco (en el 2005 apareció su álbum debut, que se llama El fantástico sonido Surf & Hot Rod de Los Kahunas), Alexis admite que el aspecto visual del grupo a veces ha motivado algunos prejuicios: “Cuando fuimos invitados a tocar en Vélez con La Renga, después del show se me acerca alguien y me dice: ‘Cuando subieron al escenario me pregunté: ¿quién carajo son esos cuatro boludos de traje’. Pero cuando tocaron, me taparon la boca”. Con tres años de carrera, su repertorio, formado por composiciones propias y clásicos del género, es fundamentalmente instrumental; salvo en las contadas ocasiones en las que cuentan con vocalistas invitados, como Chizzo de La Renga, o Marcelo Pocavida. Pero, a todo esto, y más allá del gusto por la escena, ¿Los Kahunas practican surf? Responde Alexis: “El único aficionado al deporte es El Papu —principal compositor del grupo—, que lo ha practicado en las costas locales de Mar del Plata. El resto de la banda... la verdad, no estamos, lo que se dice, en el mejor estado”, ríe, admitiendo limitaciones.

the pinker tones



Sobre la línea del desparpajo de Plastilina Mosh, este dúo asentado en Barcelona propone un millón de colores y una revolución. ¿Rockeros con actitud electrónica o electrónicos con actitud rockera? Quién sabe.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/no/12-2569-2007-01-05.html
Por Daniel Jiménez

Barcelona, junio de 2001. Una tarde infernal de verano. Mister Furia termina de realizar unos trámites y se dirige con su auto a una papelería en la calle Pamplona para comprar cartuchos de tinta. Una moto Impala que se quedó detenida en los sesenta para a su lado. Sofocado por tanto calor, su conductor se saca el casco y, para sorpresa de Furia, su dueño es nada menos que Professor Manso, músico catalán a quien no ve desde hace tres años. Superado el sabor del encuentro, ambos amigos coinciden en juntarse a la brevedad para charlar de The Beatles, chiches analógicos, las bondades del Martini, su afición por el color rosa y films de James Bond.

A los pocos días descubren que viven a tan sólo cien metros de distancia y que nunca se habían cruzado. Mientras recuperan el tiempo perdido, Mister Furia recibe un ofrecimiento: componer la música de la serie de televisión Erase una vez en Europa, que sería presentada nada menos que por el actor británico Christopher Lee. Luego de pensarlo unas horas le golpea la puerta a su vecino y lo invita a trabajar con él en el proyecto. Así, en menos de una semana, habían nacido los Pinker Tones.

Nutriéndose de fuentes tan disímiles como incomprensibles, el dúo comienza a jugar en el estudio y a mezclar sus influencias. Una variada y extensa paleta de texturas que revisitan la bossa nova, el canto tirolés, la vanguardia electrónica, el pop de los sesenta y cierta aspereza rockera.

Luego de pasear sin éxito por los escritorios de varias disqueras y parir un par de simples sin mucho éxito, llegan a editar en 2003 su primer material: Pink Connection. El disco les abre las puertas de nuevos mercados y lentamente prensa y público comienzan a elogiar la música de los catalanes. Todos, menos su compañía, quien les quita el apoyo y los obliga a recalar en Outstanding Records, un sello inglés que se interesa en ellos y distribuye el álbum en cien países, incluyendo Africa y Asia.

Con un estilo similar a Plastilina Mosh, tanto sonora como estéticamente, los embajadores del buen gusto del Barrio Gótico se lanzaron a producir nuevos talentos como Veldt y Bondage, y dedican parte de su tiempo a experimentar con remezclas, llegando a cruzar el océano y colaborar con nuestro ascendente Capri y entablar vínculos con artistas locales como Zeta Bosio y Babasónicos.

A finales de 2005 y un poco hartos de componer soundtracks para películas por fuera del circuito comercial, deciden que es hora de editar nuevo material. El resultado es The Million Colour Revolution, un segundo complejo y divertido test de inteligencia electrónica que coloca imaginariamente al oyente frente a una remake de Brazil con la actuación especial de los Pizzicato Five.

—Su último trabajo remite a un álbum que podría haber sido editado en San Francisco en 1967. ¿De dónde vino el concepto?

—Es verdad, lo deberíamos haber editado cuarenta años atrás (risas). Cuando empezamos a gestar el disco estábamos viviendo tiempos muy oscuros en el planeta y la línea general de los grupos que ha defendido la prensa últimamente es oscura. Por eso pensamos que había que poner una alternativa y tirar un mensaje positivo y multicolor. El álbum no es lineal, ya que te va explicando una historia como la banda sonora de una película imaginaria de miles de colores. Tiene un nacimiento, un nudo y un desenlace, donde preguntamos con una canción qué te ha parecido.

—¿Cómo se mantiene una banda de su estilo en un mercado como el español, tan orientado al teen pop de grupos como La Oreja de Van Gogh?

—Lo que dices es cierto. Es muy complicado hacer un pie en el mercado español. Y encima ahora corren muy malos tiempos para las compañías y se están vendiendo muy pocos discos en España. No sé cómo estará la cosa en la Argentina, pero la piratería está muy extendida y existe una serie de vicios ancestrales de la industria, a la que le ha costado mucho acompañar nuevos esquemas. Nosotros vamos un poco por detrás del mundo anglosajón, y eso se siente.

—¿Se consideran un grupo de electrónica con actitud rockera o una banda de rock con espíritu electrónico?

—Hmmmm... Es la pregunta del millón. Yo creo que estamos a medio camino. Solamente somos un par de productores a los que la prensa española llama “el monstruo bicéfalo de la electrónica barcelonesa”. Gracias por el elogio, pero tampoco creo que seamos un monstruo deforme (risas). Somos dos personas inquietas y más que músicos somos productores que hacemos canciones pop, pero no hacemos música electrónica.

—¿Por eso se fueron de un sello español a uno inglés?

—Sí, porque el mercado español tiene muy poco espacio vital para la música electrónica. Pero el problema es de la música en general. Podría hablarte durante horas sobre lo que ha pasado en los últimos años con el uso de la televisión pública para la promoción de algunos “artistas”, pero no tiene sentido. La gente está muy despistada y se puso música muy barata a la venta y mal editada. La gente ha perdido el gusto de ir a la tienda a comprarse el disco bonito, por eso queríamos recuperar el buen gusto del consumidor.

—Para la música de Erase una vez en Europa se juntaron con Christopher Lee. ¿Cómo fue el encuentro?

—Fue excitante porque él quería hablar con nosotros. Estuvimos comiendo chipirones y gamba a la plancha en un restaurante de Barcelona y fue una comida muy entretenida. El es un gran aficionado a la música, más que nada a la música clásica, y tiene una gran voz de barítono. No hablamos mucho de rock pero sí de bandas sonoras. Lee vivió mucho los sesenta y además fue el personaje que inspiró a James Bond. Lo que pasa es que Lee era primo de Ian Fleming, el creador de la serie, que tomó sus vivencias en la Segunda Guerra Mundial para dar nacimiento al personaje de Bond. Pero no fue tan gilipollas y puso a Roger Moore, que es mucho más guapo (risas). Hablamos de bandas sonoras, de Piero Picconi, de Umiliani y del psicoterror psicodélico.

* The Pinker Tones se presentará en el Bacardí B-Live, el miércoles 10 de enero en Crobar (ex Buenos Aires News), el jueves 11 y el sábado 13 en Sobremonte (Mar del Plata).

La rebelión sin sentido

Acciones inesperadas en espacios públicos. Ocupaciones temporales de escenarios con fines lúdicos, y, también, políticos. Internet y los mensajes de texto son el soporte de una nueva manera de interpretación artística que anda entre el snobismo y la vanguardia, y consiste en organizar encuentros espontáneos entre miles de desconocidos.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/no/12-2577-2007-01-05.html

Por Federico Lisica



Acaso no haya frase más socarrona y despierta que “I know’it’s only rock and roll... but I like it” para referirse a todo lo que propone de modo manifiesto, y disimula a conciencia, la cultura rock. Con los flash mobs sucede algo parecido. Hay una traducción: multitudes relámpago. Hay una definición: encuentros lúdicos, autoorganizados y multitudinarios, donde prima la diversión y, a primera vista, el sinsentido. Hay una serie de actividades: lucha de almohadas, batalla de burbujas y bailes en la vía pública, algunas de sus versiones más reconocidas. Hay una forma de enterarse: e-mails o SMS. Hay un tiempo de vida: sólo algunos minutos, nunca estipulados; en cuanto la acción se termina, la muchedumbre festiva se disuelve y vuelve a ser masa anónima. Hay más por desentrañar acerca de esta forma de socialización que despierta interés en coolhunters, intelectuales, gurúes tecnológicos y simples buscadores de ocio.


El primero

A partir de las 18 del 18 de noviembre, Buenos Aires se sumó a la escalada de flash mobs globales. ¿O no será tan así? (ver “Del cacerolazo a la Xbox”). Pero la memoria colectiva evocará “la lucha de almohadas” como ese puntapié inicial. El evento tenía la esperanza de reunir 100 personas por 15 minutos en la plaza Benjamín Gould, más conocida como “El Planetario”. Un zoom sobre este imperecedero símbolo de la modernidad porteña (desde que Soda Stereo reuniera allí bellas hordas pop) contabilizó alrededor de dos mil personas intercambiando cojines y golpes por más de dos horas. La convocatoria inicial fue obra de Marina Ponzi, una estudiante de comunicación de 23 años, quien tras haber visto en You Tube (¿podría haber sido en otra parte?) un evento del mismo tipo realizado en San Francisco, alentó desde su blog “una movida para salir un poco de la rutina”. Luego de esta acción se han multiplicado los blogs, mails y SMS anunciando más pillow fights (tal su nombre global) en distintos puntos del país; un carnaval carioca en Plaza de Mayo; una reunión en un fast food para pedir comida de otro local, y bailar en plena calle (mobile-clubbing en su acepción original) con invitados muñidos de walkmans, i-pods o reproductores de MP3.

Pero antes de llevarse a cabo el primero de ellos ya habían surgido dudas. ¿Se trataba o no de un flash mob? Para los puristas, definitivamente, no. Marina había caído en el craso error de hacerlo circular por TV, radio y prensa gráfica. “La batalla de almohadas en Buenos Aires no ha sido más que un lanzamiento mediático. Si llamamos a la prensa, obviamente tendremos cinco mil o más personas. Sin publicidad más que la nuestra y de los participantes, así es como se hace”, posteó en Madridmobs.net el colectivo Flash Mob Buenos Aires.

Marina, quien además solicitó la ayuda del Gobierno de la Ciudad al advertir que su idea estaba tomando cauces masivos (lo que le valió más críticas), se planta: “Estuvo buenísimo que llegue a los medios. Es algo muy nuevo. No importa tanto determinar qué es, ni la forma en la que la gente se entera, sino el hecho social de juntarse en la calle a hacer algo distinto”, destaca esta chica movilizada a agilizar la modorra ociosa que percibe en la juventud argenta. ¿Por qué tanta polémica? La presencia de periodistas pervertiría la pureza de un evento concebido para despertar cierta ingenuidad entre los participantes, una nueva forma de interacción y segunda realidad, o mejor dicho, interfiriendo en la cotidianidad preestipulada de asistentes y mirones. “Preguntarse si los flash mobs son inteligentes es como preguntarse si el surrealismo o la patafísica lo eran. Se intenta, eso sí, realizar una acción que contraste con la actividad corriente del sitio elegido”, señala el grupo Madrid mobs en su site. El lema de esta agrupación, una de las más experimentadas a nivel mundial, nace del célebre SMS español que alentó la caída del gobierno de Aznar: “Por la verdad... ¡Pásalo!” mutó a “Pásalo... bien”.
El espíritu del ‘68

Si el límite entre la distracción autoorganizada y la declaración social se desdibujan, para Howard Rheingold —gurú de los smart mobs— ambas experiencias son parte de las llamadas multitudes inteligentes (ver: “Estamos al borde de una era”). Otro que celebraría a los mobbers es Guy Debord —padre del situacionismo—. Hay una conexión evidente entre aquel movimiento, que sorprendiera en el Mayo francés con su “détourment” (extraer de su contexto original un objeto, símbolo o mensaje provocando un nuevo significado) y los flash mobs.

O como afirma Cathy, uno de los organizadores de los colectivos galos “Generación Precaria” (www.generation-precaire.org) y “Jueves Negro” (www.jeudi-noir.org): “El situacionismo es nuestra teta, pero debemos evocar también al dadaísmo como una tetita. Igualmente, no todas las personas que comparten estas experiencias están familiarizados con aquellas vanguardias. Nuestros eventos han sido concebidos, desde sus inicios, como un acto artístico, una escultura social, un trabajo absurdo y hermoso que hace inmenso el hecho de vivir, atrayendo gente de un talento poco común”.

GP puso en evidencia el uso abusivo de los “stagiaires” (estudiantes universitarios —verdaderos, ficticios y hasta graduados—) que trabajan en empresas por salarios inferiores al mínimo, bajo el pretexto de “experiencia práctica”. ¿A alguien le suena parecido?

“Cuando me enteré de los primeros flashmobs, me pareció que podían ser un arma política muy bella: invitar a quien sea para revelar una situación precisa de un modo híper visual. Los nuestros son un mix de lucidez, información mediática, pedagogía y acción concreta. Es una instancia. Un instante. Pueden ser graciosos, son visibles, y simulan no reproducirse jamás”, recalca Cathy sobre sus mitines, en donde las pancartas se mezclan con papel picado, grafitis y demás apropiaciones del espacio público. Casi casi como las actividades que realiza el Grupo de Arte Callejero (GAC) en nuestro país. Pero en vez de referirse a la opresión de las fuerzas de seguridad y la (re)construcción de la memoria histórica, utilizan la comunicación informática (en sus sites pueden encontrarse sus manuales de acción) para coordinar acciones y luego desafiar en la calle “la negación del ministerio por una mayor cohesión social y el abuso del trabajo libre en tal empresa u ONG”.
Unión en movimiento

“Jueves Negro”, una especie de subsidiaria de GP, difunde a través de fiestas móviles en casas e inmobiliarias, el problema (del Primer Mundo) de los contratos de locación exigidos al sector joven. “Tuvimos una respuesta cándida”, afirma Cathy, sobre la repercusión en los medios y sus —cada vez más— populares manifestaciones. Pero también se han topado con críticas furibundas centradas en su estrategia para generar conciencia. Básicamente la tildan de “activismo de robot” y puro esnobismo. Su réplica: “Nuestro impacto más hermoso es revelar los problemas a la opinión pública, y unir lo desunido en jóvenes, que creíamos cada uno en su propia isla. Trastrocar lo que anda mal, agitando un fenómeno de compañía entre las nuevas generaciones”.

Si los flash mobs son “la movida del verano” o manifiestan en la urbe los rizomas organizativos propios de las nuevas tecnologías, aún está por verse. “Yo pruebo, con cosas originales y no tanto. Además no gano plata con esto, y no me lleva más tiempo que el de sentarme en la máquina y subir las ideas al blog (http://luchadealmohadas.blogspot.com). Sé que me gustaría hacer algo que trascienda, que no se quede en tal acción y se disuelva. El potencial está”, señala Ponzi. Cathy, desde Francia concluye: “Es un terreno de experimentación. El componente de la moda no está excluido. El legado de las vanguardias está presente, pero ellas no volverán jamás. Es el debut de algo que naturalmente se transformará en otra cosa”. O como diría un Mick Jagger cibernético: “Lo sé... es sólo un flash mob, pero me gusta”.
Del cacerolazo a la Xbox
Preguntas, sectarismo y marketing

Las tipificaciones del siglo XXI, que brotan desde la web como si fueran blogs, burbujas digitales o nodos creativos, son tan atractivas como algo embusteras a la hora de referirse a ciertos acontecimientos. ¿Habrán sido los cacerolazos del 2001 la prehistoria de los smart mobs? La tradición parafutbolera de reunirse en el Obelisco, ¿no calificaría como flash mob? “Del SMS y el e-mail a la calle, y de la calle al hogar”, parece ser la premisa de estos ritos que devuelven la visibilidad al encuentro urbano joven y que, en algunos casos, desprenden un hálito de séquito a atender. No hay por qué organizar una flash mob en una villa del Bajo Flores para demostrar las injusticias sociales. Pero si bien el ánimo festivo, más la filosofía de no ser indiferente al otro (al menos por unos instantes), sirve de interfase a modos de relacionarse más allá de una Xbox, sorprende que en algunos sites haya quienes alerten sobre los “villeros” que se vieron en tal o cual evento.

Justamente un spot publicitario filmado en la estación de Retiro para la consola de juegos Xbox 360 relanzó el furor mobber. En el comercial, que nunca fue emitido al aire (You tube hizo lo suyo), unos simples transeúntes se apuntan con los dedos generando una flash mob espontánea. Pasó de la estación de trenes a los campus norteamericanos. Entonces, si puede resignificarse un anuncio publicitario, también es más que factible direccionar las acciones. En India, al mes de reportarse el primer flash mob, afuera de un centro comercial un grupo de personas comenzó a gritar el nombre de un programa televisivo. Resultó estar organizado por el canal donde lo emitían, al igual que las charlas de compromiso que se hacían en los trenes para fogonear el show.

AGENDA SEMANAL

AGENDA SEMANAL

VIERNES 5 DE ENERO

ETERNA INOCENCIA - LASH OUT

TANDIL

SABADO 6 DE ENERO

ROCK AND ROLL FESTIVAL 2007

LOS GARDELITOS - EL BORDO- LAS PASTILLAS DEL ABUELO

BLUES MOTEL- RESISTENCIA SUBURBANA- BARRIOS BAJOS

ETIQUETA ROCK- MOTOR LOCO- EL MENDIGO- SEXTO SENTIDO Y MUCHOS MAS...

C.S.D. San Martín, Arenales esq. Ituzaingo, Burzaco.

( altura de Av. Pavón 14.100). Desde las 12hs.



ETERNA INOCENCIA- LASH-OUT

BALNEARIO MUNICIPAL , MONTE HERMOSO.

17HS. GRATIS.

DOMINGO 7 DE ENERO

SIN ESPINA Y OTROS

ACAMPAR ROCK

Camping Municipal de Arrecifes.

Desde las 15hs. Entrada: $12.



ETERNA INOCENCIA - LASH- OUT

VINOTECA PERRIER

España 2051, Mar del Plata.

18hs. Entrada: $8

PROXIMAMENTE.............

VIERNES 12 DE ENERO

LOS GARDELITOS

Mercedes, San Luis.

SABADO 13 DE ENERO

ADICTA

Escenario del Verano

Av. Sarmiento y Av. Alcorta.

21hs. Gratis.

LUNES 15 DE ENERO

JUAN ROSASCO - LA SENDA DEL KAOS

Diabliyo

Av. 3 Nº 512, entre Paseo 105 y 106.

V. Gesell. 22hs.

MARTES 16 DE ENERO

LA RUSA

Diabliyo

Av. 3 Nº 512, entre Paseo 105 y 106.

V. Gesell. 22hs.

JUAN ROSASCO

Balneario Macarena

Av. Costanera entre 41 y 42, Santa Teresita.

17hs. Gratis.

JUEVES 18 DE ENERO

JUAN ROSASCO

Paseo Arte y Cultura

Av. 3 y 110, V. Gesell.

18:30hs. Gratis.

SABADO 20 DE ENERO

LA RUSA

Diabliyo

Av. 3 Nº 512, entre Paseo 105 y 106.

V. Gesell. 22hs.

SABADO 27 DE ENERO

LOS GARDELITOS

Bomberos Voluntarios de Mar de Ajó.

VIERNES 9 DE FEBRERO

ETERNA INOCENCIA - LASH-OUT

EL MUNDO

V. María, Córdoba. 22hs.

SABADO 10 DE FEBRERO

ETERNA INOCENCIA- LASH-OUT

Córdoba, Capital. 18hs.

VIERNES 16 DE FEBRERO

ETERNA INOCENCIA- LASH-OUT

Gualeguaychú, Entre Ríos.

22hs. Entrada: $4